20 recetas de dips para preparar una mesa de aperitivos

Queso crema, garbanzos, berenjena, aguacate, pimientos o atún: 20 dips diferentes para acompañar tostadas, crackers, totopos y crudités

Dips caseros para picar y compartir

Combinar dips con diferentes bases, colores y texturas permite montar una mesa de aperitivos variada con muy poco trabajo. Crédito: Impremedia

Los dips caseros resuelven muy bien una mesa de aperitivos porque no obligan a preparar veinte bocados distintos ni a pasar media tarde montando cosas diminutas sobre tostadas. Un bol, algo crujiente para mojar y asunto bastante encaminado.

Además, bajo la palabra dip caben preparaciones muy diferentes. Los hay de queso, vegetales, legumbres, pescado, aguacate, frutos secos o combinaciones de varios de ellos. Algunos se sirven fríos; otros ganan cuando llegan tibios a la mesa.

La gracia, sobre todo cuando vas a preparar más de uno, está en no escoger tres cremas que sepan y se sientan exactamente igual. Conviene combinar algo suave con otro dip más ácido, picante, tostado o crujiente.

Aquí tienes 20 opciones de Comedera para hacerlo.

Dips cremosos con queso

Dip de queso crema y ajo
Perfecto para aperitivos fríos
Crédito: Shutterstock

Estos son los que normalmente desaparecen primero cuando hay pan o totopos cerca. El queso crema sirve como base neutra y permite llevar la receta hacia sabores muy diferentes.

  1. Dip de queso crema con ajo. Ajo salteado, crema ácida, limón y perejil convierten una base sencilla de queso crema en un dip bastante más aromático. Conviene darle un rato de refrigeración antes de servir para que gane cuerpo.
  2. Dip de queso crema y finas hierbas. Una opción fresca y sencilla cuando no quieres añadir ingredientes demasiado intensos. Las hierbas pueden ajustarse según lo que tengas.
  3. Dip de queso crema con pimientos agridulces. Aquí el contraste manda: una base suave y cremosa cubierta con pimientos cocinados con un punto dulce y ácido.
  4. Dip de espinacas con queso. Espinacas salteadas y queso forman una crema más contundente que puede servirse con pan pita, chips o vegetales. Poner espinacas sobre la mesa no garantiza que la gente empiece a comportarse como si estuviera comiendo ensalada.
  5. Dip de queso crema, cheddar y tocino. Aquí no estamos buscando sutileza. El cheddar y el tocino añaden intensidad, grasa y una parte crujiente a la base de queso crema.
  6. Dip de puerro y tocineta. El puerro se cocina antes de mezclarse con queso crema, mozzarella y tocineta dorada. Tiene un sabor más profundo que los dips hechos únicamente mezclando ingredientes en un bol.
  7. Dip de piña. Queso crema y yogur griego sirven de base para una piña cocinada hasta quedar más suave y concentrada. El resultado se mueve entre lo dulce, ácido y cremoso.

Dips de vegetales que tienen algo más que ofrecer

Dip de maíz rostizado
El maíz rostizado le aporta un sabor fascinante al dip.
Crédito: Shutterstock

Un dip vegetal no tiene por qué ser una verdura triturada hasta perder toda personalidad. Asar, dorar o saltear primero los ingredientes cambia mucho el resultado.

  1. Dip de maíz rostizado. El maíz se dora antes de mezclarse con queso crema, crema agria, quesos, limón y especias. Ese tostado previo es precisamente lo que evita que termine siendo simplemente una crema con granos de maíz dentro.
  2. Muhammara. Preparada con pimientos rojos asados, nueces, pan molido y melaza de granada, esta crema levantina combina sabores tostados, dulces, ácidos y especiados.
  3. Dip de aguacate, hierbabuena y limón. El aguacate aporta la textura; el limón y la hierbabuena evitan que el sabor quede plano. Resulta especialmente fresco junto a tortillas de maíz o vegetales crudos.
  4. Crema de berenjenas. Las berenjenas se cocinan al fuego hasta que la piel queda chamuscada y el interior suave, y después se trituran con ajo, aceite de oliva y sal. El resultado tiene un sabor ahumado marcado.
  5. Dip de champiñones. Los hongos combinados con queso crema permiten hacer una opción más terrosa y con bastante cuerpo. Jalapeño y pimiento añaden picante y contraste.
  6. Dip de lentejas con limón. Las lentejas cocidas se transforman en una crema inspirada en preparaciones como el hummus. El limón corta la densidad de la legumbre y aporta frescura.

Cinco hummus para no preparar siempre el mismo

hummus de remolacha
Photo © 2022 The Grosby Group Food Division

El hummus ya es uno de los dips más prácticos por sí solo: garbanzos, tahini, limón, ajo, aceite y especias forman una base que admite bastantes cambios.

  1. Hummus clásico. Antes de empezar a ponerle colores, conviene tener controlada la versión básica. Es cremoso, ligeramente ácido y funciona con pan de pita, vegetales o tostadas.
  2. Hummus de aguacate. Añadir aguacate vuelve la mezcla todavía más cremosa y suaviza parte del carácter del garbanzo.
  3. Hummus de remolacha. La remolacha cambia tanto el color como el sabor y aporta un dulzor terroso que contrasta con el limón y el tahini.
  4. Hummus de chipotle. El chipotle añade picante y notas ahumadas a los garbanzos, mientras el limón mantiene el conjunto más vivo.
  5. Hummus de calabaza. La calabaza asada aporta dulzor, suavidad y una textura diferente. Esta versión incorpora además especias como canela, jengibre y clavo.

Dips con pescado o carne para algo más contundente

Dip de atún
Puedes prepararlo con queso crema o salsa rosada.
Crédito: Shutterstock

Estos dos pueden pasar fácilmente de acompañamiento a parte importante del aperitivo, especialmente si se sirven con pan.

  1. Dip de atún. Atún, queso crema, mayonesa, mostaza y limón forman una crema salada que se prepara con muy poco trabajo. Puedes dejarla completamente lisa o conservar algo de textura.
  2. Dip de diablitos con queso crema. El jamón endiablado venezolano se mezcla con queso crema para conseguir una preparación salada, cremosa y ligeramente picante.

Qué poner al lado de los dips

galletas crackers caseras
Perfectas para acompañar con cualquier untable.
Crédito: Impremedia

No todos necesitan el mismo acompañamiento.

Los dips espesos de queso, atún o hummus aguantan bien totopos, crackers, grisines y rebanadas de pan tostado. Las preparaciones frescas de aguacate o lentejas funcionan también con pepino, zanahoria, apio y otros vegetales crudos.

Para la muhammara, la crema de berenjena y los hummus, un pan de pita cortado en triángulos tiene bastante sentido. Y si quieres algo más crujiente, también puedes preparar crackers caseras.

Si vas a montar una mesa con varios dips, intenta cambiar además los colores y las texturas. Por ejemplo, hummus de remolacha, dip de espinacas y queso, muhammara y una crema clara de ajo ya producen cuatro cosas visual y gastronómicamente diferentes.

Mucho mejor que cuatro recipientes beige cuya identidad solo puede descubrirse mediante interrogatorio.

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