20 recetas con papas: fritas, al horno, cremosas y más

Una selección de recetas con papas de distintas cocinas y técnicas: horno, airfryer, parrilla, fritura, ensaladas, sopas y platos cremosos

recetas con papas

Horneadas, especiadas, cremosas o convertidas en un plato completo, las papas permiten preparaciones muy diferentes. Crédito: Impremedia

Las papas pueden quedar crujientes, cremosas, doradas, especiadas, frías, gratinadas o convertirse directamente en el plato principal. Pocos ingredientes permiten cambiar tanto simplemente modificando el corte y la forma de cocinarlos.

Y eso viene bien porque limitar la papa a hervirla o freírla sería desaprovechar bastante el asunto.

En Comedera tenemos recetas que van desde unas papas al ajillo hechas en sartén hasta un locro ecuatoriano, unas papas Bombay llenas de especias o una poutine canadiense cubierta de queso y gravy.

Aquí van veinte formas bastante diferentes de llevarlas a la mesa.

Para cuando quieres papas doradas y crujientes

plato de papas rusticas

1. Papas al horno con finas hierbas

Una de las formas más sencillas de conseguir una buena guarnición es cortar las papas en piezas de tamaño parecido, mezclarlas con aceite, hierbas y especias y dejar que el horno haga buena parte del trabajo.

Nuestras papas al horno con finas hierbas utilizan romero, tomillo, orégano y perejil y se cocinan extendidas sobre la bandeja para favorecer el dorado.

2. Papas rústicas

Las papas rústicas conservan la piel y se cortan en gajos gruesos.

En esta versión reciben primero una cocción breve y después pasan al horno con ajo, tomillo, orégano y merkén. Eso permite conseguir un interior suave sin renunciar a los bordes tostados.

3. Papas crujientes y aplastadas al horno

Aquí la técnica cambia bastante el resultado.

Las papas crujientes al horno se hierven primero, se sazonan y después se aplastan ligeramente antes de hornearlas.

Al aumentar la superficie que toca la bandeja aparecen muchos más bordes dorados y crujientes. Una papa redonda tiene una superficie razonable; una papa aplastada claramente tiene ambiciones mayores.

4. Papas asadas en airfryer

La freidora de aire resulta especialmente práctica cuando quieres pequeñas porciones sin calentar todo el horno.

Estas papas asadas en airfryer se cortan en cubos y llevan aceite de oliva, ajo, romero, sal y pimienta. La clave es no llenar demasiado la cesta para permitir que el aire circule alrededor de las piezas.

5. Papas a la parrilla

Si ya hay brasas encendidas, no hace falta mandar las papas a otra cocina.

Las papas a la parrilla se preparan con ajo, romero, aceite y sal y se cocinan lentamente sobre la parrilla hasta quedar tiernas en el centro.

Van particularmente bien con carnes, aunque unas buenas papas a la brasa tampoco necesitan rellenar un formulario para justificar su presencia en el plato.

Cuando las especias son parte importante de la receta

papas bombay
Las papas Bombay son una delicia inspirada en la cocina de la India.
Crédito: Shutterstock

6. Papas al ajillo

Las papas al ajillo se saltean hasta dorarse y después reciben una mezcla generosa de ajo y perejil.

Un poco de vino blanco termina la cocción y recoge los sabores que han quedado en la sartén. Son una buena opción para acompañar carnes, pollo, pescado o simplemente para comer directamente del plato mientras supuestamente preparas el resto de la comida.

7. Papas al chile y limón

Aquí cambiamos por completo de dirección.

Las papas al chile y limón combinan papas pequeñas con una mezcla picante y cítrica. Primero reciben una cocción breve y después se doran antes de incorporar el adobo.

Funcionan especialmente bien como botana o guarnición cuando quieres algo con bastante más carácter que sal y pimienta.

8. Papas Bombay

Las papas Bombay llevan la papa hacia la cocina india con comino, cúrcuma, garam masala, chile, ajo y jengibre.

Las papas se cuecen antes y después se saltean dentro de la mezcla de especias hasta que quedan bien impregnadas y ligeramente doradas.

Aquí la papa deja de ser un acompañamiento neutro. Sabe exactamente a algo.

9. Papas fritas cajún

Si quieres mantener el formato clásico de bastón pero cambiar el sabor, están las papas fritas cajún.

El condimento cajún aporta especias y picante a unas papas que siguen conservando el contraste que buscamos en una buena fritura: exterior dorado e interior tierno.

10. Papas fritas trufadas

Las papas fritas trufadas utilizan aceite y sal de trufa junto con parmesano y perejil.

La receta incorpora el aceite trufado después de cocinar las papas, cuando ya están doradas. Tiene sentido: el objetivo es conservar su aroma, no someterlo a una larga sesión de horno hasta que nadie recuerde por qué compramos aceite de trufa en primer lugar.

Papas para los días en que quieres algo cremoso

papas a la crema
Es una guarnición perfecta para almuerzos o cenas.
Crédito: Shutterstock

11. Papas a la crema

Las papas a la crema se cocinan con crema de leche y queso hasta conseguir una textura suave y bastante más contundente que la de unas papas asadas.

Una pizca de nuez moscada funciona especialmente bien con este tipo de preparación y puedes terminarla con un gratinado más intenso si utilizas parmesano.

12. Papas gratinadas al horno

Parecidas en espíritu, pero más centradas en las capas y el queso, están las papas gratinadas al horno.

Las rodajas de papa se alternan con crema y mozzarella y terminan cubiertas de parmesano antes de pasar al horno. El resultado es exactamente tan ligero como parece, que no es mucho, pero tampoco era esa la misión.

13. Puré de papas con ajo

Un buen puré sigue siendo una de las mejores maneras de convertir unas cuantas papas en acompañamiento para casi cualquier plato.

El puré de papas con ajo incorpora los dientes de ajo durante la cocción y termina con leche y mantequilla.

Aquí interesa que las papas estén completamente tiernas antes de machacarlas. Encontrarse un cubo semicrudo en medio del puré es una experiencia que nadie necesita.

Algunas recetas donde la papa deja de ser una simple guarnición

Plato blanco con papas con salsa huancaína, huevo duro y una aceituna coronando el plato.
Papas a la huancaína
Crédito: Shutterstock

14. Papas a la huancaína

En las papas a la huancaína, las papas cocidas y cortadas en rodajas sirven de base para una salsa peruana de ají amarillo, queso, leche y galletas.

El protagonismo se reparte entre la papa y esa salsa cremosa, picante y muy característica. Se suele completar con huevo cocido y aceitunas.

15. Ensalada de papas americana

No todas las recetas con papas necesitan llegar calientes a la mesa.

La ensalada de papas americana combina papas cocidas con huevo, apio y cebolla y utiliza un aderezo de mayonesa, mostaza y pepinillos.

Es cremosa, fría y especialmente útil para acompañar carnes asadas o comidas al aire libre.

16. Poutine

Canadá decidió que unas papas fritas podían recibir queso y salsa gravy y que no había ninguna razón para detenerse ahí.

La poutine combina papas fritas con queso en grano —o una alternativa que mantenga cierta textura— y una salsa caliente preparada con caldo de res.

Aquí ya estamos bastante lejos de la palabra “guarnición”.

17. Locro de papas

El locro de papas ecuatoriano utiliza la propia papa para dar cuerpo a una sopa espesa con cebolla, ajo, achiote, comino, leche, queso y cilantro.

Parte de las papas se machacan durante la cocción para espesar el caldo mientras otros trozos permanecen enteros.

El resultado es cremoso sin necesitar convertir toda la sopa en puré.

18. Papas con chorizo

Las papas con chorizo funcionan como plato por sí mismas, pero también como relleno de tacos, empanadas, arepas o gorditas.

Las papas cocidas terminan en la sartén junto con chorizo y cebolla, absorbiendo buena parte de la grasa y las especias de la carne.

Tres ingredientes principales y pocas posibilidades de que aquello termine sabiendo tímido.

19. Tortilla de papas con espinacas

La tortilla de papas con espinacas añade las hojas salteadas y cebolla a una mezcla de huevos y papas tiernas.

Puede servirse caliente, templada o a temperatura ambiente y funciona tanto para desayuno y brunch como para una comida sencilla.

20. Papas en espiral

Y terminamos cambiando no tanto los ingredientes como la forma.

Las papas en espiral se cortan formando una espiral continua, se sazonan y se hornean con parmesano hasta dorarse.

El corte deja una gran superficie expuesta al calor y convierte una papa entera en algo bastante más crujiente y divertido de comer.

Qué receta elegir según el resultado que buscas

Si buscas bordes crujientes, empieza por las papas rústicas, las aplastadas, las hechas en airfryer o las de parrilla. El tamaño uniforme, una superficie bien seca y dejar espacio entre las piezas ayudan mucho más que añadir cantidades absurdas de aceite.

Para algo cremoso, el puré, las papas a la crema y el gratinado son caminos diferentes hacia un destino parecido. Aquí interesa una cocción suficiente para que la papa esté completamente tierna.

Si quieres que las papas sean el plato y no el acompañamiento, hay opciones mucho más interesantes: locro, poutine, tortilla, papas con chorizo o huancaína.

Y cuando simplemente quieres cambiar el sabor sin aprender una técnica completamente nueva, las especias hacen casi todo el trabajo: cajún, ajo, chile y limón o las mezclas de las papas Bombay transforman una preparación bastante básica.

Veinte recetas después, queda bastante claro que el problema nunca fue que las papas fueran aburridas. Era cocinarlas siempre igual.

Contenido Patrocinado
Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *