Qué preparar con plátano macho verde y maduro
Qué preparar con plátano macho según esté verde, pintón o maduro: patacones, tajadas, rellenos, bolitas y recetas latinoamericanas
El plátano verde se utiliza en preparaciones firmes y crujientes, mientras que el maduro aporta dulzor y una textura más suave. Crédito: Shutterstock
El plátano macho tiene una ventaja que a veces se nos olvida: cambia de carácter a medida que madura. Verde es firme, rico en almidón y funciona muy bien en preparaciones saladas. Amarillo, pintón o con la cáscara oscurecida, se vuelve más suave y dulce. No es simplemente la misma fruta en dos colores: permite recetas bastante diferentes.
Y tampoco conviene confundirlo con la banana pequeña que se come cruda en el desayuno. El plátano macho suele ser más grande, más almidonado y se aprovecha especialmente bien cocinado. En muchas cocinas del Caribe, Centroamérica y Sudamérica aparece como guarnición, base de platos completos y hasta en preparaciones dulces.
Si está verde: piensa en patacones y preparaciones crujientes
El plátano macho verde tiene la pulpa más firme y poco dulce. Esa estructura ayuda a preparar patacones o tostones, unas piezas de plátano aplastadas y doradas que se pueden comer con salsa de ajo, guacamole, pescado o frijoles.
Los patacones son uno de esos acompañamientos que cambian completamente de función según lo que pongas encima. Con sal quedan como guarnición; con una ensalada de pollo o pescado pueden convertirse en una base para una comida más completa.
También puedes cortar el plátano verde muy fino y freírlo para hacer chips crujientes. En ese caso, cuanto más uniforme sea el grosor, más fácil será que las láminas queden listas al mismo tiempo. No necesitas añadir azúcar: el sabor buscado es salado y almidonado, no dulce.
Si está pintón: tienes un punto intermedio
El plátano pintón, todavía parcialmente verde pero con zonas amarillas, mantiene algo de firmeza y empieza a ganar dulzor. Es útil cuando quieres rodajas que no se deshagan fácilmente pero tampoco buscas el carácter seco de un plátano completamente verde.
Puedes cocinarlo a la plancha o freírlo para acompañar carne, pollo, arroz y frijoles. El resultado dependerá mucho del punto de madurez: dos plátanos aparentemente parecidos pueden dorarse de forma distinta porque uno tiene más azúcares disponibles.
No hace falta establecer una frontera exacta entre pintón y maduro. La textura de la pulpa y el sabor que buscas son mejores pistas que un color perfecto de catálogo.
Si está maduro: llegan las tajadas
Las tajadas venezolanas son probablemente una de las maneras más reconocibles de aprovechar el plátano maduro. Se corta en láminas largas y se fríe hasta que queda dorado y caramelizado, con bordes algo tostados y un centro suave.
Acompañan muy bien un plato con sal: carne mechada, arroz y caraotas, por ejemplo. En el pabellón criollo venezolano, el plátano maduro frito no está de adorno; aporta el contraste dulce del conjunto.
Aquí sí conviene elegir piezas maduras. Un plátano verde cortado en láminas no te dará unas tajadas equivalentes, aunque lo frías durante más tiempo.
El plátano maduro también se puede rellenar
Cuando el fruto está suave, admite preparaciones donde se abre longitudinalmente para recibir otros ingredientes. En Comedera hay una receta de plátano maduro en airfryer con queso mozzarella, cocinada hasta que el queso se funde y el plátano queda tierno.
La combinación de dulce y salado funciona sin tener que disimular ninguno de los dos sabores. Un queso suave da protagonismo al plátano; uno más salado aumenta el contraste.
También puedes utilizar maduro cocido para formar una masa. Nuestras gorditas de plátano macho con frijoles y queso parten de plátano hervido y machacado, con una pequeña cantidad de harina de arroz para ayudar a moldearlas.
Y hay espacio para un bocado dulce
Las bolitas de plátano maduro con queso y ate de guayaba llevan el mismo principio un paso más lejos: una masa de plátano cocido rodea queso y dulce de guayaba, y después se fríe hasta dorarse.
La gracia aquí está en que el relleno dulce no hace falta añadirlo al puré de plátano. Al morder, los sabores aparecen separados y se mezclan. Es una manera útil de aprovechar frutos que ya no tienen suficiente firmeza para preparar patacones.
Cómo elegirlo en la tienda
Para tostones y chips, busca plátanos verdes y firmes. Si quieres tajadas, rellenos o preparaciones con puré, elige piezas amarillas o con manchas oscuras, pero sin zonas podridas ni olores extraños. Las manchas propias de la maduración no son lo mismo que el moho o el deterioro.
El plátano macho puede madurar a temperatura ambiente. La velocidad dependerá del calor y del estado en que lo compres. No hay necesidad de guardar todos los plátanos al mismo punto de madurez: a veces conviene comprar uno verde para el fin de semana y otro amarillo para cocinar hoy.
Qué hacer según el plato principal
Con pescado frito, una buena opción son los patacones. Para frijoles, arroz y carne guisada, las tajadas aportan dulzor. Si estás buscando un plato rápido por sí mismo, el plátano relleno de queso resuelve mucho más que una guarnición. Y para una merienda distinta, las bolitas con guayaba tienen bastante personalidad.
Lo importante es no pedirle al plátano verde el dulzor del maduro ni al maduro la firmeza del verde. La receta suele empezar a decidirse en el frutero, mucho antes de encender la sartén.