Galletas de okara crujientes y sencillas
Receta de galletas de okara con textura firme, sabor suave y una forma práctica de reutilizar la pulpa de soja
- 40 min
- Fácil
- 135 Kcal
Galletas veganas a base de soja, ideales para una merienda. Crédito: Shutterstock
Si preparas leche de soja en casa, la okara es esa pulpa que queda en el filtro y que muchas veces termina en la basura sin necesidad. Bien trabajada, puedes convertirla en unas galletas crujientes, sencillas y con buen sabor, pero hay un detalle clave: hay que controlar su humedad para que la masa no quede blanda ni con textura de bizcocho.
En esta receta de Comedera te enseñamos a preparar galletas de okara aprovechando esa pulpa de soja de forma práctica. La idea es secarla y mezclarla en la proporción justa para conseguir una textura firme, un sabor limpio y unas galletas que se mantengan bien durante varios días.

Cómo hacer galletas de okara paso a paso
- 40 min
- Fácil
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135
Kcal
Ingredientes
- 200 g de okara de soja bien prensada y escurrida
- 100 g de harina de trigo o de avena
- 40 g de almidón de maíz maicena
- 60 ml de aceite de girasol o de coco derretido
- 80 g de azúcar moreno o panela
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 50 g de pepitas de chocolate negro opcional
Elaboración paso a paso
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Precalienta el horno a 180°C con calor arriba y abajo.
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Extiende la okara húmeda sobre una bandeja de horno con papel vegetal y hornéala durante 10 minutos para que pierda el exceso de agua y se tueste ligeramente.
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Saca la okara del horno y deja que temple un poco.
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En un bol grande, mezcla la harina, el almidón de maíz, el azúcar, la sal y la canela.
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Añade la okara tostada al bol de los secos y mezcla bien con una espátula hasta que no queden grumos grandes.
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Incorpora el aceite y la esencia de vainilla. Amasa con las manos hasta obtener una pasta compacta que no se pegue excesivamente a los dedos.
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Añade las pepitas de chocolate si decides usarlas y distribúyelas bien por la masa.
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Forma bolas del tamaño de una nuez y colócalas sobre la bandeja del horno.
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Aplasta cada bola con la palma de la mano o el fondo de un vaso hasta que tengan un grosor de unos 5 milímetros. Cuanto más finas, más crujientes quedarán.
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Hornea a 180°C durante 20 o 25 minutos, o hasta que los bordes se vean bien dorados.
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Pasa las galletas a una rejilla inmediatamente después de sacarlas del horno para que el aire circule y se endurezcan al enfriar.
Consejos para estas galletas de okara
- Para que la masa no quede pegajosa, es fundamental que la okara esté bien prensada. Si la sacas directamente de la bolsa de filtrado, apriétala con un paño de cocina limpio hasta que no suelte ni una gota más de líquido.
- El almidón de maíz es el ingrediente que garantiza el crujiente. No lo sustituyas por más harina común, ya que el almidón absorbe la humedad residual de la soja y crea esa textura quebradiza tan buscada.
- Si notas que el sabor de la soja es muy fuerte, puedes tostar la okara en una sartén sin aceite a fuego medio durante 5 minutos antes de empezar la receta. Esto le da un toque a fruto seco muy agradable.
- Evita amasar en exceso una vez que añadas la harina de trigo para no desarrollar el gluten. Solo queremos integrar los elementos para que la galleta no sea elástica, sino crujiente.
La guía técnica de la okara
La okara cambia mucho según la cantidad de humedad que conserve. No pesa igual recién salida de la licuadora que después de prensarla o secarla unos minutos en el horno: 200 gramos de okara fresca pueden reducirse bastante al escurrirla, aunque la pérdida exacta dependerá de cómo se haya preparado. En esta receta usamos okara bien prensada a mano, pero todavía húmeda al tacto.
Si usas okara deshidratada o muy seca, añade leche vegetal poco a poco, empezando con 2 o 3 cucharadas, hasta que la masa ligue sin quedar pegajosa. Si, por el contrario, tu okara está demasiado húmeda, escúrrela mejor antes de mezclarla o añade una cucharada extra de harina de avena para ajustar la textura.
Cómo almacenar estas galletas
Guarda las galletas en un tarro de cristal con cierre hermético una vez que estén completamente frías. Si las guardas calientes, el vapor las ablandará en pocos minutos. Un truco de chef profesional es poner un sobre pequeño de gel de sílice (de grado alimentario) o un puñado de arroz crudo en el fondo del tarro para que absorba cualquier rastro de humedad ambiental.
Duran en perfecto estado hasta 7 días a temperatura ambiente.
Preguntas Frecuentes – FAQs
¿Cuál es el peso exacto de okara seca vs húmeda para que la masa no quede pegajosa?
Para esta receta necesitas 200 g de okara húmeda bien prensada. Si prefieres usar okara deshidratada o tostada previamente en el horno hasta quedar como arena, usa solo 100 g y añade 50 ml adicionales de líquido (leche vegetal o agua).
¿Cómo evito que las galletas absorban humedad y se vuelvan chiclosas al día siguiente?
La clave es enfriarlas sobre una rejilla metálica, nunca sobre la misma bandeja caliente del horno. Además, el uso de almidón de maíz en la masa crea una barrera que ayuda a mantener la estructura seca por más tiempo.
¿Cómo debo tostar la okara previamente para eliminar el sabor a legumbre cruda?
Extiende la pulpa en una bandeja y hornéala a 150°C durante 15 minutos, removiendo cada 5 minutos. Verás que cambia de un blanco puro a un tono crema y el olor pasa de ser «verde» a recordar ligeramente a la almendra tostada.
¿Puedo hacer esta receta sin gluten?
Sí, sustituye los 100 g de harina de trigo por harina de arroz o una mezcla de harina de sarraceno. Al no llevar huevo, asegúrate de presionar bien la masa al formar la galleta para que no se desmorone después del horneado.
¿Por qué mis galletas han quedado como un bizcocho por dentro?
Esto sucede cuando las galletas son demasiado gruesas o la okara no se prensó lo suficiente. Asegúrate de aplastarlas hasta que tengan menos de medio centímetro de grosor y de respetar el tiempo de horneado hasta que los bordes estén oscuros.