Ensalada de tomates con durazno y burrata, paso a paso
La ensalada de tomates con durazno y burrata puedes disfrutarla en almuerzos o brunch en verano
- 15 min
- 4 personas
- Fácil
- 295 Kcal
Perfecta para el verano por su frescura. Crédito: Shutterstock
La ensalada de tomates con durazno y burrata combina tomates maduros, duraznos firmes y burrata cremosa, con un aliño sencillo de aceite de oliva y un toque de acidez. En Comedera te enseñamos cómo prepararla para que mantenga una buena textura y no quede aguada.
El tomate aporta acidez y jugosidad, mientras que el durazno añade dulzor y frescura. La burrata aporta cremosidad y los pistachos, si decides incorporarlos, añaden un contraste crujiente.
Puedes servirla como entrada, almuerzo ligero, cena o acompañamiento, especialmente durante los meses más cálidos. Sin más, ¡iniciamos!

Receta de ensalada de tomates con durazno y burrata
- 15 min
-
4
personas
- Fácil
-
295
Kcal
Ingredientes
- 4 tomates maduros grandes
- 2 duraznos firmes
- 1 burrata aproximadamente 200 gramos
- 1/4 taza hojas de albahaca fresca
- 3 cdas de aceite de oliva extra virgen
- 1 cda de vinagre balsámico
- 1/2 cdita de sal marina
- Pimienta al gusto
Elaboración paso a paso
-
Lava y seca muy bien los tomates. Retira la parte superior y córtalos en gajos medianos.
-
También lava los duraznos, retira la semilla y córtalos en gajos de un tamaño parecido al de los tomates.
-
Coloca los tomates y los duraznos alternándolos sobre una fuente amplia.
-
Saca la burrata de su envase y déjala reposar unos minutos antes de servir.
-
Colócala en el centro de la fuente y ábrela ligeramente con las manos o con un cuchillo para que la parte cremosa quede expuesta.
-
Rocía el aceite de oliva sobre los tomates, duraznos y burrata.
-
Añade el vinagre balsámico en forma de hilo, procurando no excederte.
-
Distribuye las hojas de albahaca fresca por encima. Finaliza con sal y pimienta negra recién molida.
-
Sirve inmediatamente y disfruta.
Consejos para hacer ensalada de tomates con durazno y burrata
- Utiliza tomates maduros, pero todavía firmes, para que aporten sabor sin deshacerse durante el montaje.
- Seca muy bien los tomates después de lavarlos. El exceso de agua puede diluir el aliño y hacer que la ensalada quede aguada.
- Elige duraznos maduros, pero firmes, para que resulten jugosos y aromáticos sin perder su forma al cortarlos.
- No es necesario pelar los duraznos. La piel aporta color y ayuda a que los trozos mantengan mejor su estructura.
- Deja la burrata unos minutos fuera de la nevera antes de servir para que recupere una textura más cremosa.
- Rompe la burrata en trozos grandes en lugar de cortarla demasiado pequeña, para que la crema interior se distribuya entre los demás ingredientes.
- Utiliza un aceite de oliva de buen sabor, ya que en una ensalada sin cocción su perfil se percibe claramente.
- Añade el vinagre balsámico con moderación para no cubrir el sabor del tomate y el durazno.
- Puedes incorporar pistachos tostados si quieres añadir un elemento crujiente.
- Mezcla la ensalada con suavidad y preferiblemente poco antes de servir para evitar que el tomate y el durazno liberen demasiado líquido.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
¿Puedo utilizar duraznos en conserva?
Sí, aunque el resultado será diferente. Escúrrelos muy bien antes de utilizarlos, ya que suelen contener más líquido y dulzor que los duraznos frescos.
¿Qué puedo utilizar si no tengo burrata?
La mozzarella fresca es la alternativa más parecida por su textura suave. También puedes utilizar ricotta o queso de cabra, aunque el resultado será diferente.
¿Puedo utilizar tomates cherry?
Sí. Puedes utilizarlos solos o combinarlos con tomates más grandes para variar tamaños, texturas y niveles de jugosidad.
¿Cómo evitar que la ensalada quede aguada?
Seca bien los tomates, escurre la burrata si tiene exceso de suero y monta la ensalada poco antes de servir. También conviene añadir el aliño al final.
¿Puedo prepararla con anticipación?
Puedes dejar los ingredientes lavados y cortados con antelación, pero es mejor montar la ensalada y añadir el aliño justo antes de servir para conservar mejor la textura.