Cómo hacer berenjenas glaseadas con miso y sésamo
Aprende a hacer berenjenas con miso y sésamo y consigue una textura cremosa con un glaseado equilibrado y lleno de umami
- 45 min
- 4 personas
- Fácil
- 190 Kcal
Es un excelente acompañante y aperitivo. Crédito: Shutterstock
Las berenjenas glaseadas con miso y sésamo se cocinan hasta quedar muy tiernas y después se cubren con una mezcla de miso, ingredientes dulces y aceite de sésamo que se gratina hasta formar una superficie brillante y ligeramente caramelizada. En Comedera te enseñamos cómo prepararlas y equilibrar el sabor del glaseado.
La berenjena desarrolla una textura suave y casi cremosa, mientras que el miso aporta salinidad y umami que contrastan con el dulzor de la salsa. Puedes servirlas como entrada o acompañamiento, o convertirlas en un plato más completo con arroz, fideos, tofu o edamame.
Sin más, ¡iniciamos!

Receta de berenjenas glaseadas con miso y sésamo
- 45 min
-
4
personas
- Fácil
-
190
Kcal
Ingredientes
- 2 berenjenas grandes
- 1 cda de aceite de oliva
- 1 pizca de sal
Para el glaseado
- 3 cdas de miso blanco
- 1 cda de salsa de soja
- 1 cda de miel
- 1 cda de mirin
- 1 cdita de aceite de sésamo tostado
- 1 diente de ajo finamente rallado
- 2 cdas de agua
Para servir
- 1 cda de semillas de sésamo tostado
- 1 ramito de cebollín troceado
Elaboración paso a paso
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Precalienta el horno a 200 °C.
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Lava y corta las berenjenas longitudinalmente por la mitad.
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Con un cuchillo realiza cortes diagonales sobre la pulpa formando un patrón de rombos. Hazlo con cuidado para no atravesar la piel.
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Pincela la pulpa con aceite y coloca las berenjenas sobre una bandeja con la parte cortada hacia abajo.
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Cocina durante unos 15-18 minutos, hasta que la berenjena comience a ablandarse.
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Mientras tanto, mezcla en un recipiente el miso, la salsa de soja, la miel o azúcar, el mirin, el aceite de sésamo, el ajo y el jengibre.
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Añade un poco de agua si la mezcla está demasiado espesa.
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Retira la bandeja del horno y voltea las berenjenas para que la pulpa quede hacia arriba.
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Distribuye generosamente la mezcla de miso sobre toda la superficie.
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Regresa las berenjenas al horno durante 8-12 minutos hasta que quede tierna y ligeramente dorada en la superficie.
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Retira del horno y espolvorea con semillas de sésamo tostado y cebollín finamente cortado.
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Sirve y disfruta.
Recomendaciones para hacer berenjenas glaseadas con miso y sésamo
- Utiliza berenjenas firmes, con la piel tersa y sin zonas blandas.
- Al marcar la pulpa, haz cortes superficiales sin atravesar la piel para que las mitades mantengan su forma durante la cocción.
- El miso blanco o shiro miso funciona bien si buscas un glaseado más suave y ligeramente dulce.
- Si utilizas miso rojo, empieza con una cantidad menor y ajusta después de probar, ya que suele tener un sabor más intenso y salado.
- Añade el aceite de sésamo con moderación para que su aroma no domine el resto de los ingredientes.
- Prueba el glaseado antes de extenderlo sobre las berenjenas y ajusta el equilibrio entre salado, dulce y ácido según sea necesario.
- Si el glaseado queda demasiado espeso, incorpora unas gotas de agua hasta conseguir una consistencia fácil de extender.
- Cocina las berenjenas hasta que la pulpa esté muy tierna antes de gratinar el glaseado.
- Vigila las berenjenas durante el gratinado, ya que los ingredientes dulces del glaseado pueden caramelizarse y quemarse con rapidez.
- Unas gotas de limón o vinagre de arroz pueden ayudar a equilibrar el dulzor y la salinidad del miso.
- Termina el plato con semillas de sésamo, cebollino o cebolla verde si quieres añadir textura y frescura.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
¿Qué tipo de miso es mejor para esta receta?
El miso blanco o shiro miso funciona especialmente bien porque suele ser más suave y ligeramente dulce. También puedes utilizar miso amarillo o rojo, pero conviene ajustar la cantidad porque el sabor y la salinidad pueden ser más intensos.
¿Es necesario quitarle la piel a la berenjena?
No. La piel ayuda a que la berenjena mantenga su estructura durante la cocción y permite servir las mitades sin que la pulpa se deshaga.
¿Cómo sé cuándo la berenjena está bien cocida?
La pulpa debe estar muy tierna y ceder fácilmente al presionarla con un tenedor o una cuchara. Si todavía ofrece resistencia, conviene prolongar la cocción antes de añadir el glaseado final.
¿Puedo hacerlas en freidora de aire?
Sí. Puedes cocinar primero las berenjenas hasta que la pulpa esté tierna y añadir el glaseado durante los últimos minutos. Vigila especialmente el final de la cocción porque el glaseado puede dorarse con rapidez.
¿Qué hago si el glaseado queda demasiado salado?
Puedes corregirlo con una pequeña cantidad de agua, algún ingrediente dulce de los que ya lleve la receta o unas gotas de limón o vinagre de arroz. Añade poco a poco y vuelve a probar antes de incorporarlo a la berenjena.