Polenta: un acompañamiento que se prepara en solo 17 minutos
Si buscas una guarnición diferente y reconfortante, esta polenta sin horno se prepara en pocos minutos y queda deliciosa
- 17 min
- 2 personas
- 390 Kcal
Añade un poco de queso parmesano antes de servir la polenta Crédito: Shutterstock
La polenta sin horno es una preparación sencilla, cremosa y reconfortante que puedes hacer directamente en una olla. Es una alternativa práctica para acompañar carnes, vegetales o servir como plato principal con queso y hierbas.
Para preparar esta polenta para 2 personas necesitarás harina de maíz para polenta, caldo de verduras, mantequilla, queso parmesano, ajo y algunas hierbas. El resultado es una polenta suave, sabrosa y con una textura cremosa, lista en pocos minutos.

Cómo preparar paso a paso polenta casera
- 17 min
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2
personas
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390
Kcal
Ingredientes
- 1/2 taza de harina de maíz para polenta
- 2 tazas de caldo de verduras
- 1/2 taza de leche
- 1 cda de mantequilla
- 1/4 taza de queso parmesano rallado
- 1 diente de ajo finamente picado
- 1 cdita de tomillo seco o fresco
- 1/4 cdita de pimienta negra
- 1/2 cdita de sal, o al gusto
- 1 cda de aceite de oliva
- 1 cda de perejil fresco picado
Elaboración paso a paso
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Calienta el aceite de oliva en una olla a fuego medio y sofríe el ajo durante unos 30 segundos, sin dejar que se queme.
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Agrega el caldo de verduras, la leche, la sal, la pimienta y el tomillo. Lleva la mezcla a un hervor suave.
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Baja el fuego y añade la harina de maíz poco a poco, mientras remueves constantemente con un batidor de mano para evitar que se formen grumos.
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Cocina durante 8 a 12 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que la polenta espese y tenga una textura cremosa.
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Retira del fuego y añade la mantequilla y el queso parmesano. Mezcla hasta que se integren por completo.
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Prueba y ajusta la sal si es necesario.
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Sirve inmediatamente y termina con perejil fresco y un poco más de parmesano.
Tips para hacer la más cremosa polenta
- Añade la harina de maíz poco a poco para evitar grumos.
- Remueve constantemente durante los primeros minutos de cocción.
- Mantén el fuego bajo después de incorporar la polenta para evitar que se pegue.
- Puedes sustituir el caldo de verduras por la misma cantidad de agua.
- No agregues todo el queso de una vez si quieres controlar mejor la textura.
- Si la polenta queda demasiado espesa, incorpora un poco más de caldo o leche caliente.
- Si queda muy líquida, déjala cocinar unos minutos adicionales mientras remueves.
- La mantequilla debe incorporarse al final para aportar una textura más cremosa.
- Sírvela inmediatamente, porque la polenta continúa espesándose mientras se enfría.
- Puedes terminarla con parmesano, hierbas frescas, champiñones salteados o vegetales para convertirla en un plato más completo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi polenta quedó con grumos?
Los grumos suelen aparecer cuando la harina se incorpora demasiado rápido o no se remueve adecuadamente. Lo recomendable es añadirla poco a poco mientras mezclas constantemente.
¿Con qué se puede acompañar la polenta?
La polenta combina muy bien con carnes, pollo, champiñones, vegetales salteados, salsas de tomate, quesos y guisos.
¿Qué hacer si la polenta queda demasiado espesa?
Puedes corregirla añadiendo pequeñas cantidades de caldo o leche caliente mientras remueves hasta conseguir la consistencia deseada.