Cómo preparar una tabla de embutidos para invitados
Guía para preparar una tabla de embutidos con quesos, frutas, panes y frutos secos, con cantidades según el número de invitados
Una tabla de embutidos ideal para sorprender a tus invitados. Crédito: Impremedia
Para armar una buena tabla de embutidos no hace falta comprar una docena de productos ni cubrir toda la mesa. Lo importante es combinar embutidos con distintos sabores, dos o tres quesos, algo de fruta, pan y algún acompañamiento ácido o dulce.
También conviene calcular bien las cantidades y sacar los productos de la nevera con algo de antelación. Así evitarás quedarte corto, comprar demasiado o servir quesos tan fríos que apenas tengan sabor. En esta guía encontrarás proporciones sencillas para adaptar la tabla al número de invitados y al presupuesto disponible.
Cuánto embutido y queso calcular por persona
Si la tabla se servirá como aperitivo antes de una comida, calcula entre 80 y 100 gramos de embutidos y quesos en total por persona. Cuando vaya a ser la comida o cena principal, aumenta la cantidad hasta unos 180 o 200 gramos por invitado.
Para una reunión de 8 personas, por ejemplo, puedes preparar unos 400 gramos de embutidos y 400 gramos de quesos si habrá otros platos después. Completa la tabla con pan, aceitunas, fruta y frutos secos, que aportan variedad y permiten alternar los bocados más grasos o intensos.
Qué embutidos elegir
Tres o cuatro variedades son suficientes para que la tabla resulte interesante. Procura que no tengan todas el mismo sabor ni una textura parecida.
- Un jamón serrano o ibérico cortado en lonchas finas.
- Un embutido especiado, como chorizo, salchichón o fuet.
- Una opción más suave, como lomo embuchado, jamón cocido de calidad o mortadela con pistachos.
- Un paté o una terrina, si quieres añadir algo para untar.
No es necesario incluirlos todos. Con un buen jamón, un salchichón y una mortadela ya tienes sabores y texturas bastante diferentes.
Qué quesos elegir
Con los quesos funciona una lógica parecida. Lo más fácil es escoger uno suave, uno semicurado y otro de sabor más intenso.
- Un queso blando y cremoso, como brie o camembert.
- Un queso semicurado, como manchego, gouda o mahón.
- Un queso más intenso, como azul, cabrales o un curado de oveja.
- Un queso fresco de cabra o mozzarella, si quieres añadir una opción más ligera de sabor.
Si solo vas a servir dos quesos, elige uno cremoso y otro curado. Ese contraste suele funcionar mejor que colocar varias piezas demasiado parecidas.
Acompañamientos para una tabla de embutidos
- Pan de masa madre, baguette, picos o crackers.
- Aceitunas, pepinillos y otros encurtidos.
- Uvas, higos, pera, manzana o frutos rojos.
- Nueces, almendras, pistachos o avellanas.
- Mermelada de higos, miel o dulce de membrillo.
- Mostaza, paté o alguna crema para untar.
No hace falta poner un poco de todo. Elige tres o cuatro acompañamientos que combinen con los productos principales y que no ocupen más espacio que los embutidos y los quesos.
Cómo cortar los embutidos y los quesos
El jamón, el lomo y otros embutidos curados se disfrutan mejor en lonchas finas. El chorizo, el fuet y el salchichón pueden cortarse algo más gruesos para que conserven mejor su textura.
Los quesos firmes pueden servirse en triángulos, bastones o lascas irregulares. Los más blandos es mejor dejarlos enteros o cortarlos en porciones grandes para que no se deshagan mientras montas la tabla.
Cómo montar una tabla de embutidos paso a paso
- Coloca primero los boles pequeños con aceitunas, encurtidos, miel, mermeladas o salsas. Al ser los elementos más difíciles de mover, marcarán la distribución del resto de la tabla.
- Reparte los quesos dejando espacio entre ellos. Si tienen sabores muy distintos, evita colocarlos pegados para que no se mezclen demasiado.
- Añade los embutidos formando pequeños grupos. Puedes doblar las lonchas de jamón o mortadela sin necesidad de hacer figuras complicadas.
- Distribuye la fruta fresca en dos o tres zonas para aportar color y facilitar que todos puedan alcanzarla.
- Rellena los espacios pequeños con frutos secos, picos o crackers, pero deja parte del pan en una cesta aparte para que la tabla no quede demasiado apretada.
- Coloca cuchillos pequeños para los quesos y cucharillas para las mermeladas o patés. Si hay aceitunas con hueso, deja también un recipiente vacío para desecharlos.
Temperatura y seguridad alimentaria
Saca los embutidos y quesos de la nevera entre 20 y 30 minutos antes de servirlos. Ese tiempo suele ser suficiente para que recuperen aroma y una textura más agradable, sin dejarlos fuera durante demasiado tiempo.
Los alimentos perecederos no deben permanecer a temperatura ambiente más de 2 horas. Si la tabla se sirve al aire libre y la temperatura supera los 32 °C, el límite se reduce a 1 hora.
Cuando la reunión vaya a durar varias horas, prepara dos tablas pequeñas y guarda la segunda en la nevera hasta que haga falta. Es una solución más segura y evita que los productos se resequen o pierdan buen aspecto.
Cómo preparar la tabla con antelación
Puedes cortar los quesos firmes y algunos embutidos unas horas antes, siempre que los guardes bien cubiertos y por separado en la nevera. El jamón cortado muy fino, los quesos blandos, el pan y la fruta fresca conviene prepararlos más cerca del momento de servir.
Monta la tabla sin el pan ni los frutos secos, cúbrela bien y refrigérala. Añade los elementos secos al final para que no absorban humedad.
Cómo preparar una tabla de embutidos económica
No necesitas utilizar productos caros para presentar una tabla apetecible. Un buen fuet, salchichón, jamón de bodega y dos quesos bien elegidos pueden dar un resultado estupendo.
Completa con pan tostado, aceitunas, manzana, uvas y almendras. Los productos de temporada suelen ser más económicos y dan color sin disparar el presupuesto.
Cómo preparar una tabla gourmet
Para una versión más especial, es preferible comprar menos productos y elegirlos mejor. Puedes combinar jamón ibérico, un queso curado de oveja, un brie o camembert y un paté de campaña.
Acompaña con higos frescos, membrillo, almendras tostadas y un buen pan. Con cuatro productos principales de calidad suele bastar; llenar la tabla con demasiadas cosas termina ocultando precisamente aquello por lo que has pagado más.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto embutido y queso comprar para 10 personas?
Si la tabla será un aperitivo, calcula entre 800 gramos y 1 kilo de embutidos y quesos en total. Si será la comida principal, necesitarás alrededor de 1,8 o 2 kilos, además del pan, la fruta y los demás acompañamientos.
¿Cuánto tiempo puede estar la tabla fuera de la nevera?
Los alimentos perecederos no deben permanecer a temperatura ambiente durante más de 2 horas. Cuando la temperatura supera los 32 °C, ese tiempo se reduce a 1 hora.
¿Cómo preparo una tabla para celíacos?
Comprueba que los embutidos, patés, salsas y crackers estén etiquetados como productos sin gluten. Sirve el pan de trigo en otro recipiente y utiliza cuchillos, pinzas y tablas diferentes para evitar la contaminación cruzada.
¿Qué frutas combinan con los embutidos y quesos?
Las uvas, los higos, la pera y la manzana funcionan especialmente bien. Los frutos rojos aportan color y acidez, mientras que el melón combina muy bien con jamón curado.
¿En qué orden se monta la tabla?
Empieza por los boles y los quesos, continúa con los embutidos y la fruta, y termina rellenando los espacios con frutos secos y crackers. Deja el pan principal en una cesta aparte para que no ocupe toda la superficie.
¿Puedo preparar la tabla el día anterior?
Puedes adelantar los cortes y guardar cada producto por separado, pero no es recomendable montar la tabla completa desde el día anterior. El pan se ablanda, la fruta se oxida y algunos quesos transmiten su olor al resto de los alimentos.