Ajoblanco de melón: una sopa fría, cremosa y refrescante

Este ajoblanco de melón combina fruta, almendras y aceite de oliva en una sopa fría ideal como entrada o primer plato

  • 1 h 20 min
  • 6 personas
  • Fácil
  • 300 Kcal
ajoblanco de melón

Acompáñalo con pan tostado y aceite de oliva.  Crédito: Shutterstock

El ajoblanco de melón es una sopa fría de textura cremosa y sabor delicado que combina almendras, ajo, pan, aceite de oliva, vinagre y melón. En esta receta de Comedera aprenderás cómo prepararlo para servirlo como entrada o primer plato durante los días calurosos.

Esta versión parte del ajoblanco andaluz tradicional e incorpora melón para aportar dulzor, aroma y una textura aún más suave. El vinagre y el ajo equilibran el sabor de la fruta, mientras que las almendras y el aceite de oliva dan cuerpo a la mezcla.

Conviene prepararlo con varias horas de antelación para servirlo bien frío y permitir que los sabores se integren. Sin más, ¡iniciamos!

ajoblanco de melón

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Haz en casa este ajoblanco de melón

  • 1 h 20 min

  • 6
    personas
  • Fácil

  • 300
    Kcal
Ajoblanco de melón con almendras, ajo y aceite de oliva, una sopa fría cremosa y refrescante para servir en verano.

Plato Sopas
Cocina Casera
Keyword receta facil
Tiempo de preparación 20 minutos
Refrigeración 1 hora
Tiempo total 1 hora 20 minutos
Raciones 6 personas
Calorías 300kcal
Autor Emilys Velásquez

Ingredientes

  • 600 gr  de melón maduro
  • 250 gr de almendras crudas peladas
  • 80 gr de pan del día anterior, sin corteza
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 80 ml de aceite de oliva extra virgen
  • 2 de vinagre de vino blanco 
  • 250 ml de agua muy fría
  • Sal al gusto

Elaboración paso a paso

  • Coloca el pan en un recipiente con un poco de agua durante cinco minutos. Luego escúrrelo suavemente.
  • Retira la cáscara y las semillas del melón. Córtalo en cubos medianos.
  • Pela el ajo y elimina el brote central para que su sabor resulte más suave.
  • Introduce en la licuadora o procesador el melón, las almendras, el pan hidratado, el ajo, el agua fría, el vinagre y la sal.
  • Licúa hasta obtener una mezcla completamente homogénea.
  • Sin dejar de licuar, añade el aceite de oliva poco a poco en forma de hilo para conseguir una emulsión cremosa y estable.
  • Prueba la preparación y rectifica la sal, el vinagre o el agua según la consistencia deseada.
  • Lleva el ajoblanco al refrigerador durante al menos una hora para intensificar su sabor y servirlo bien frío.
  • Distribuye en platos hondos, cuencos o vasos individuales y decora aceite de oliva o almendras tostadas.

Sugerencias para hacer el ajoblanco de melón

  • Escoge un melón maduro y aromático, pero evita que esté demasiado blando o pasado.
  • Utiliza almendras crudas y peladas, ya que las tostadas aportan un sabor diferente y más intenso.
  • Retira el germen del ajo si quieres reducir su intensidad y conseguir un sabor más equilibrado.
  • Emplea aceite de oliva extra virgen de buena calidad, porque influye directamente en el sabor y la textura.
  • Añade el aceite poco a poco mientras trituras para favorecer una emulsión más suave y cremosa.
  • Si quieres una textura especialmente fina, pasa la mezcla por un colador de malla después de triturarla.
  • Incorpora el vinagre poco a poco y prueba antes de añadir más, para no cubrir el dulzor del melón.
  • Puedes añadir unas hojas de menta fresca si quieres aportar un aroma más fresco.
  • Prepara el ajoblanco con varias horas de antelación para que se enfríe bien y los sabores se integren.
  • Si prefieres una textura menos untuosa, reduce ligeramente la cantidad de aceite o añade un poco más de agua fría.
  • Sírvelo bien frío y remuévelo antes de llevarlo a la mesa por si la mezcla se ha asentado.
  • Evita congelarlo, porque la emulsión puede separarse y perder parte de su textura al descongelarse.

Preguntas frecuentes sobre esta receta

¿Qué tipo de melón es mejor para esta receta?

El melón piel de sapo funciona muy bien por su dulzor y aroma, mientras que el cantalupo aporta un sabor más marcado y un color diferente. También puedes utilizar otra variedad siempre que esté madura y tenga buen sabor.

¿Se puede hacer sin pan?

Sí. Puedes omitirlo y añadir un poco más de almendra para mantener el cuerpo de la sopa. Para una versión sin gluten, asegúrate también de que el resto de los ingredientes no contengan trazas.

¿Es necesario colarlo?

No. Si utilizas una batidora potente, puede quedar suficientemente fino sin necesidad de colarlo. Pásalo por un colador solo si buscas una textura más sedosa y uniforme.

¿Se puede preparar con anticipación?

Sí. Conviene prepararlo varias horas antes y conservarlo en la nevera hasta el momento de servir. Remuévelo bien antes de llevarlo a la mesa y ajusta la textura con un poco de agua fría si se ha espesado demasiado.

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