Tinga de pollo: Receta casera fácil y auténtica

Tinga de pollo casera con chipotle y jitomate, jugosa y auténtica, preparada al estilo poblano para tacos, tostadas o quesadillas

  • 50 min
  • 160 Kcal
plato con tinga de pollo

La tinga de pollo se puede acompañar con tortillas de maíz o trigo, según tu gusto. Crédito: Shutterstock

La receta de tinga es una de las comidas más caseras de la cocina mexicana. Este plato puede prepararse con pollo, cerdo o carne de res, pero en este caso, haremos la que según mi criterio es la mejor de las tres: la tinga de pollo.

La que vamos a preparar, es la verdadera receta tradicional poblana: con su salsa de jitomate o tomate rojo, y el sabor tan característico que le dan la cebolla y el ajo.

Una vez que termines de preparar esta receta fácil de tinga de pollo, podrás utilizarla para hacer unos tacos suaves, para rellenar tacos dorados, para hacerte unas deliciosas tostadas o incluso unas buenas quesadillas. En cualquier caso, para todo eso, necesitarás unas tortillas de maíz.

plato con tinga de pollo

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Tinga de pollo, receta paso a paso

  • 50 min

  • 160
    Kcal
Receta de cocina fácil para preparar una deliciosa tinga de pollo casera, con todo el sabor de la cocina mexicana tradicional de las abuelitas.

Plato Pollo
Cocina Mexicana
Keyword Receta tradicional
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 40 minutos
Tiempo total 50 minutos
Raciones 4
Calorías 160kcal
Autor Daniel

Ingredientes

  • 2 pechugas de pollo
  • 1 ¼ taza de caldo de pollo
  • 1 cebolla blanca pequeña
  • 1 lata pequeña de chiles chipotle aprox. 200 gramos.
  • 4 tomates rojos o jitomates 3, si son tomates muy grandes
  • 2 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • Orégano molido al gusto
  • Pimienta negra molida al gusto
  • Sal al gusto

Elaboración paso a paso

  • Comenzaremos por cocinar las pechugas de pollo, de manera simple. Para esto, necesitaremos calentar suficiente agua en una olla, y una vez que esté casi hirviendo, agregar un toque de sal, la hoja de laurel y ambas pechugas.
  • Dejaremos que las pechugas se cocinen a fuego medio durante 20 minutos. Una vez pasado este tiempo, revisaremos el centro de las pechugas para asegurarnos de que no estén todavía rojas. En ese caso, haría falta cocinarlas durante un poco más de tiempo.
  • Ya con las pechugas escurridas, nos serviremos de dos tenedores para deshebrarlas o deshacerlas en hilos.
  • Luego, reservaremos la carne de pollo mientras nos encargamos del resto de los ingredientes (de hecho, también podemos aprovechar el tiempo de cocción de las pechugas para hacer otras tareas, simultáneamente).
  • Pelaremos la cebolla y la cortaremos en juliana (o en ruedas, si así lo prefieren). También pelaremos los dientes de ajo y los picaremos finamente en trocitos menudos.
  • Luego, calentaremos un par de cucharadas de aceite en una sartén, y lo utilizaremos para freír la cebolla y el ajo, durante algunos minutos, a fuego entre medio y bajo (para evitar que se quemen las verduras). La idea es que la cebolla comience a tornarse transparente.
  • Mientras tanto, en una licuadora o robot de cocina, añade el contenido de la lata de chipotle y los jitomates lavados. Si lo deseas, puedes picar previamente los tomates rojos en grandes trozos, solamente para facilitar el trabajo de la licuadora.
  • Añade también sal y pimienta al gusto, un toque de orégano (yo recomiendo una cucharadita cafetera, o un poco menos), el caldo de pollo, y licua los jitomates y el chipotle.
  • Pasa la salsa que acabas de licuar a la sartén, con la cebolla y el ajo. Puedes incorporar una hoja de laurel, para darle más sabor a la preparación, o recuperar la hoja con la que cocinaste el pollo (y dejar las dos).
  • Cocina la salsa durante cinco minutos, y luego pruébala, pero con cuidado, para no quemarte. Si hace falta, rectifica la sazón con salsa y pimienta.
  • Luego añade el pollo deshebrado y mezcla bien todo. Deja que el conjunto se cocine por 5 minutos más.
  • Pasado este tiempo, evalúa la consistencia de tu tinga. Si está muy caldosa para tu gusto, puedes dejarla cocinarse algunos minutos más, para que se evapore más líquido y quede más concentrada y pastosa. Si por el contrario, quieres que quede más líquida, puedes agregar un poquito de agua caliente, o mejor aún, más caldo de pollo. Si agregaste agua, mezcla bien la tinga y prueba de nuevo, para corregir la sazón en caso de que haga falta.
  • Tu tinga de pollo ya está lista para servir. Si lo deseas, puedes retirar la hoja u hojas de laurel.

Las 3 claves para una buena tinga de pollo

  • Como para cualquier receta que necesite utilizar caldo de pollo, seguramente tendrás a la mano el caldo industrial que se consigue en el supermercado. Sin embargo, para una receta de tinga de pollo casera y verdaderamente cargada de sabor, te recomiendo mejor utilizar uno hecho en casa, como el de nuestra receta de caldo de pollo.
  • Si no eres mexicano, es posible que no sepas de qué se trata el chile chipotle. Pues bien, es un chile que se prepara con diferentes aliños y adobo, y ya se consigue enlatado. Creo que es justo decir que es uno de los chiles más utilizados en la gastronomía mexicana. Como se vende en conserva, es bastante fácil de conseguir en tiendas mexicanas de cualquier parte del mundo. Toma en cuenta que si lo consigues seco y no es conserva, su sabor no será igual, porque el de lata ya viene preparado.
  • Al momento de escoger los jitomates o tomates rojos para preparar esta receta, toma en cuenta la consistencia que deseas para tu tinga. Si la prefieres más caldosa, privilegia unos tomates de consistencia más liquida. Para una tinga más pastosa, es mejor escoger un tipo de tomate más compacto.

Cómo evitar errores comunes cuando haces la tinga de pollo

La tinga me quedó muy picante:
Añade un jitomate extra licuado o un chorrito de caldo. No cometas el error de ponerle azúcar, matas el sabor «mexicano».

La salsa quedó ácida:
Cocina un poco más para reducir el tomate crudo. En casos extremos, añade una pizca de bicarbonato (pero muy poca cantidad).

La tinga quedó insípida:
No le tengas miedo al orégano. La receta cambia brutalmente con ½ cucharadita extra.

El pollo está muy seco:
Evita cocerlo más de lo necesario y deshébralo en trozos medianos. La salsa lo rehidrata, pero no hace milagros.

Variaciones auténticas de tinga

  • Tinga de cerdo: sustituye el pollo por carne de cerdo cocida y deshebrada (espaldilla o pierna). Más grasa, más intensidad.
  • Tinga de res: usa falda o paleta cocida por largo tiempo. Queda menos común, pero muy sabrosa.
  • Tinga con papa: clásica en varias regiones de México. Añade papas en cubos pequeños cocidas previamente y mezcla con la tinga. Alarga el rendimiento sin restar sabor.
  • Tinga para tostadas (versión más seca): deja evaporar más líquido. El objetivo es que no empape la tostada para que no se rompa.

Cómo servir la tinga (como lo hacen en México)

Hay infinitas maneras de comer la tinga de pollo, pero podríamos resumir a las 2 más populares. En ambos casos necesitarás tortillas de maíz o trigo y algunos ingredientes que seguro tienes en casa.

Para tacos (pon en este orden):

  1. Tortilla de maíz caliente
  2. Tinga
  3. Cebolla cruda picada
  4. Unas gotas de limón
  5. Crema opcional

Para tostadas (también en orden):

  1. Tostada
  2. Frijoles refritos
  3. Tinga
  4. Lechuga
  5. Crema
  6. Queso rallado
  7. Salsa verde

Consejos finales y notas del autor

  • El chipotle es el ingrediente más importante: ajusta la salsa empezando por poca cantidad e incrementa.
  • La cebolla NO debe dorarse: la tinga no es dulce ni caramelizada. Ojo con esto.
  • La hoja de laurel le da un fondo aromático que equilibra el jitomate. Te recomiendo que la uses siempre.
  • Una tinga bien hecha huele a humo, tomate cocido y especias, no a picante agresivo.
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