Receta de acelgas a la vasca
Las acelgas a la vasca son perfectas para disfrutar de un plato de vegetales reconfortante delicioso y muy fácil de preparar
- 40 min
- 4 personas
- Fácil
- 270 Kcal
Perfecta para una guarnición. Crédito: Shutterstock
Las acelgas a la vasca es una receta perfecta para disfrutar de un plato sabroso y reconfortante. Aprende a cómo hacerlas con Comedera.
Con hojas verdes tiernas, pencas suaves, ajo, aceite de oliva y acompañamientos como patatas y huevo, esta preparación convierte una verdura sencilla en una comida especial. Son una alternativa práctica para acompañar carnes y pescados o servirse como una cena.
Además, son una buena manera de incorporar verduras a la alimentación cotidiana sin complicarse demasiado. Sin más, ¡iniciamos!

Prepara acelgas a la vasca
- 40 min
-
4
personas
- Fácil
-
270
Kcal
Ingredientes
- 800 gr de acelgas frescas
- 400 gr de patatas
- 3 dientes de ajo cortado en láminas
- 3 cdas de aceite de oliva extra virgen
- 2 huevos
- ½ cdita de pimentón dulce
- Sal y pimienta al gusto
Elaboración paso a paso
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Limpia y corta las acelgas. Separa las hojas y las pencas.
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Lava cada parte bajo el grifo para retirar cualquier resto de tierra. Corta las pencas en trozos pequeños y las hojas en tiras medianas.
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Pela las patatas, lávalas y córtalas en cubos medianos. Procura que tengan un tamaño parecido para que se cocinen de manera uniforme.
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Pon agua con sal en una olla y, cuando hierva, incorpora las patatas y las pencas. Cocina durante unos 10 minutos.
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Pasado ese tiempo, agrega las hojas de acelga y continúa la cocción por 3 minutos más hasta que todo esté tierno. Escurre y reserva.
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Coloca los huevos en una olla con agua. Cuando hierva, cocínalos durante unos 9 a 11 minutos. Enfríalos en agua fría, pélalos y córtalos en cuartos o rodajas. Reserva.
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Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-bajo. Añade los ajos laminados y cocina lentamente hasta que empiecen a dorarse
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Agrega las acelgas, las patatas, sal y pimienta al gusto. Mezcla suavemente durante 2 o 3 minutos para que absorban el aroma del ajo y el aceite. Apaga.
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Sirve las acelgas y coloca los trozos de huevo duro por encima.
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¡Disfruta!
Consejos para mejorar las acelgas a la vasca
- Para esta receta, elige acelgas frescas que tengan hojas verdes, firmes y sin zonas amarillentas. Las pencas deben estar tersas y sin señales de deterioro.
- Lava las hojas con cuidado porque la tierra puede quedar atrapada en los pliegues y entre las pencas. Enjuágalas bien antes de cortarlas.
- Separa las pencas de las hojas. Los tallos suelen necesitar más tiempo de cocción, por lo que conviene incorporarlos primero.
- Corta las patatas de manera uniforme, los trozos similares se cocinan al mismo ritmo y ayudan a evitar que unos queden duros mientras otros se deshacen.
- Evita cocinar las acelgas en exceso, deben quedar tiernas, pero conservar su forma.
- No abuses de la sal, el sabor vegetal de las acelgas y el aroma del ajo deben mantenerse en primer plano.
- Mezcla las verduras con suavidad, utiliza una espátula o cuchara amplia para mezclar sin romper las patatas.
- Sirve inmediatamente después del salteado. Así las verduras mantienen mejor su textura y el aroma del sofrito se percibe con mayor intensidad.
Preguntas sobre esta receta
¿Se pueden hacer acelgas sin huevo?
Sí, el huevo duro es un acompañamiento opcional en esta versión. Puedes omitirlo y preparar las acelgas únicamente con patatas, ajo y aceite de oliva.
¿Es necesario hervir las acelgas antes de saltearlas?
Para esta receta, sí. Se cuecen primero para ablandar las pencas y las hojas. Después se escurren y se saltean brevemente con el ajo. Este proceso permite controlar mejor la textura y evita que el sofrito tenga exceso de líquido.
¿Se pueden utilizar acelgas congeladas?
Claro, las acelgas congeladas son una alternativa práctica. Sigue las instrucciones del envase y escúrrelas muy bien antes de incorporarlas al sofrito, porque pueden liberar más agua que las frescas.
¿Se pueden preparar con antelación?
Puedes cocer las verduras unas horas antes y conservarlas refrigeradas en un recipiente cerrado. Para servirlas, prepara el sofrito y termina la receta en la sartén. Si ya están mezcladas, caliéntalas suavemente para evitar que las patatas se rompan.