Queso provolone al horno: cremoso y perfecto para compartir
Prepara queso provolone al horno, un aperitivo fácil y cremoso para servir con pan rústico, focaccia o tostadas
- 25 min
- 4 personas
- Fácil
- 380 Kcal
Bien cremoso y delicioso para disfrutar con pan tostado. Crédito: Shutterstock
El queso provolone al horno es un aperitivo fácil, intenso y perfecto para compartir. En esta receta de Comedera aprenderás cómo hornearlo con especias y aceite de oliva hasta conseguir una superficie dorada y un interior completamente fundido.
Se prepara con una rueda o rodaja gruesa de queso provolone, que se condimenta y se cocina directamente en una cazuela apta para horno. El resultado es un queso cremoso, ligeramente gratinado y muy aromático, ideal para servir con pan rústico, focaccia, ciabatta o tostadas.
Lo mejor es llevarlo a la mesa apenas salga del horno para disfrutar su textura fundida. Sin más, ¡iniciamos!

Receta de queso provolone al horno
- 25 min
-
4
personas
- Fácil
-
380
Kcal
Ingredientes
- 400 gr de queso provolone en una pieza gruesa
- 2 cdas de aceite de oliva extra virgen
- 1 cdita de orégano seco
- ½ cdita de tomillo seco
- cdita romero seco
- 1 diente de ajo finamente picado
- Pimienta negra molida y sal al gusto
Elaboración paso a paso
-
Precalienta el horno a 200 °C durante unos minutos antes de comenzar.
-
Engrasa ligeramente una cazuela de barro o un recipiente apto para horno con aceite de oliva.
-
Introduce el provolone completo dentro del recipiente. Incorpora encima del queso el diente de ajo troceado, las especias y un chorrito de aceite de oliva.
-
Hornea entre 12 y 18 minutos, dependiendo del grosor del queso. Sabrás que está listo cuando empiece a burbujear y esté completamente fundido.
-
Activa el grill durante 2 minutos para obtener una costra ligeramente tostada.
-
Retira del horno, deja reposar unos minutos y acompaña con pan tostado para aprovechar toda la cremosidad del queso.
-
¡Disfruta!
Trucos para preparar el queso provolone al horno
- Para esta receta, elige un provolone de buena calidad, firme y cortado en una pieza gruesa.
- Evita usar una rodaja demasiado fina, porque se derretirá con mayor rapidez y perderá su forma.
- No añadas demasiada sal, ya que el queso suele tener suficiente por sí solo.
- Si es posible, cocina el queso en una cazuela de barro o en un recipiente pequeño apto para horno, para que conserve mejor el calor y no se extienda demasiado.
- Usa aceite de oliva extra virgen para aportar más aroma y sabor.
- Añade ajo fresco picado si quieres un aroma más intenso, pero usa poca cantidad para que no se queme durante el horneado.
- Puedes agregar un toque de miel si quieres crear un contraste dulce y salado.
- Prueba a añadir una cucharada de pesto antes de hornear para darle un perfil más mediterráneo.
- Sirve el queso apenas salga del horno para disfrutarlo mientras permanece fundido.
- Puedes agregar aceitunas negras picadas para darle un sabor más intenso.
- Evita cocinarlo en exceso, porque puede separar grasa y adquirir una textura más gomosa.
- Acompáñalo con pan artesanal recién tostado para aprovechar mejor su textura cremosa.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
¿Qué tipo de provolone es mejor para esta receta?
El provolone semicurado o curado funciona muy bien, especialmente si viene en una pieza gruesa. Su textura firme ayuda a que mantenga mejor la forma durante el horneado.
¿Cómo evitar que el queso se desparrame?
Utiliza una rodaja gruesa, colócala en una cazuela de tamaño ajustado y evita cocinarla durante demasiado tiempo. Un recipiente con bordes también ayuda a contener el queso mientras se funde.
¿Se puede preparar en freidora de aire?
Sí. Colócalo en un recipiente apto para freidora de aire y cocínalo entre 180 y 190 °C durante 8 a 10 minutos, vigilándolo para evitar que se derrita en exceso.
¿Qué pan es el mejor acompañamiento?
La baguette, el pan rústico, la focaccia, la ciabatta y el pan de masa madre funcionan muy bien, especialmente si se sirven tostados.