Pechugas de pollo a la plancha con salsa de mango picante
Esta receta es perfecta para quienes buscan platos llenos de sabor, saludables y con un giro exótico
- 4 personas
- 370 Kcal
Decora con unas hojas de cilantro antes de servir las pechugas de pollo a la plancha con salsa de mango Crédito: Shutterstock
Prepara unas deliciosas pechugas de pollo a la plancha con salsa de mango picante, una receta deliciosa con toques tropicales que deberás agregar a tu menú semanal.
Esta receta es bastante saludable y una forma de elevar el sabor de la típica pechuga de pollo a la plancha con una salsa de mango casera, con toques dulces, ácidos y picantes, todo muy bien balanceado.
Este plato es ideal para almuerzos ligeros o cenas sofisticadas, y combina muy bien con guarniciones como arroz con coco, puré de boniato, quinoa especiada o incluso ensaladas verdes con aguacate.
Sin más, ¡comencemos!

Pechugas de pollo a la plancha con salsa de mango picante
-
4
personas
-
370
Kcal
Ingredientes
- 4 pechugas de pollo sin piel ni hueso
- 2 cdas de aceite de oliva extra virgen
- 1 cdita de sal marina
- 1/2 cdita de pimienta negra recién molida
- 1/2 cdita de ajo en polvo
- 1/2 cdita de pimentón dulce o ahumado
- Jugo de 1/2 limón
Para las salsa de mango picante
- 1 mango maduro grande o 1 ½ tazas de mango en cubos
- 1/2 chile rojo fresco
- 1 cda de miel pura
- 1 cda de vinagre de manzana o jugo de limón
- 1 cda de jengibre fresco rallado
- 1 diente de ajo
- 1 cdita de salsa de soya baja en sodio
- 1 pizca de sal
- 2 cdas de agua o caldo de pollo
- Cilantro fresco para decorar (opcional)
Elaboración paso a paso
-
Limpia bien las pechugas de pollo retirando cualquier exceso de grasa. Seca con papel absorbente.
-
Marina el pollo con sal, pimienta, ajo en polvo, pimentón y jugo de limón. Deja reposar durante al menos 15 minutos.
-
Mientras el pollo reposa, prepara la salsa. En una licuadora o procesador de alimentos, mezcla el mango en cubos, chile, miel, vinagre, jengibre, ajo, salsa de soya, agua y una pizca de sal. Procesa hasta obtener una salsa espesa pero homogénea.
-
Ajusta el picante y la acidez al gusto añadiendo más chile, miel o jugo de limón según preferencia.
-
Calienta una plancha o sartén antiadherente a fuego medio-alto con una cucharada de aceite de oliva.
-
Cocina las pechugas de pollo durante 6-8 minutos por lado, o hasta que estén bien doradas por fuera y completamente cocidas por dentro.
-
Retira del fuego y deja reposar el pollo 2 minutos antes de cortar.
-
Sirve las pechugas fileteadas y báñalas generosamente con la salsa de mango picante.
-
Decora con hojas de cilantro fresco o unas rodajas finas de chile para un toque visual extra.
Tips para hacer la más deliciosa receta
- Usa mangos bien maduros para asegurar dulzor y textura cremosa sin necesidad de añadir azúcar adicional.
- Si decides agregar caldo de pollo en lugar de agua a la salsa, prepara en casa para un sabor más casero.
- Te sugiero preparar esta salsa de mango habanero si realmente te gusta el picante, el plato te encantará.
- Marina el pollo desde la noche anterior con yogur, especias y limón para lograr una textura más tierna y sabrosa.
- Guarda la salsa sobrante para usar como dip o aderezo para ensaladas de camarón, tacos o vegetales asados.
- Asa el chile antes de incorporarlo a la salsa para un sabor ahumado más profundo.
- Añade menta fresca a la salsa para un contraste refrescante con el picante.
- Reemplaza el vinagre por lima o naranja agria si buscas un toque más tropical.
- Añade un chorrito de leche de coco o yogur natural a la salsa para una textura más suave y un sabor exótico.
- Deja reposar el pollo una vez cocido antes de cortarlo para mantener los jugos y evitar que se seque.
- Cocina el pollo a la parrilla para un sabor más intenso y toques ahumados naturales.
Más recetas con pechugas de pollo
En Comedera tenemos muchas recetas con pollo, deliciosas y para cualquier paladar. Si te gustan los sabores agridulces, prepara esta pechuga de pollo glaseada con miel y mostaza.
Para sorprender, haz esta pechuga de pollo rellena de espinacas y queso feta o unas pechugas de pollo envueltas en bacon.