Cómo preparar pappardelle con alcachofas

Disfruta una comida diferente y cargada de sabor con este pappardelle con alcachofas

  • 30 min
  • 2 personas
  • Fácil
  • 650 Kcal
Pappardelle con alcachofas

Sirve este pappardelle con alcachofas con un poco de queso pecorino Crédito: Shutterstock

El pappardelle con alcachofas es un plato de origen italiano con un sabor delicioso y ligeramente dulce que se convertirá en uno de tus favoritos a la hora del almuerzo o la cena.

Para su preparación necesitarás pappardelle (pasta fresca o seca), alcachofas en conserva o frescas grandes, chalota, ajo, aceite, vino blanco, caldo de verduras, limón, queso pecorino romano y especias.

Está receta sorprende paladares y se cocina en menos de una hora. Sin más, ¡comencemos!

Pappardelle con alcachofas

Aún no hay valoraciones

Receta de pappardelle con alcachofas

  • 30 min

  • 2
    personas
  • Fácil

  • 650
    Kcal
Esta receta italiana es elegante y estacional que combina sabores frescos, ligeros y perfectos para ser una comida vegetariana para sorprender paladares.

Plato Pasta y tallarines
Cocina Italiana, Vegetariana
Keyword receta facil
Tiempo de preparación 15 minutos
Tiempo de cocción 15 minutos
Tiempo total 30 minutos
Raciones 2 personas
Calorías 650kcal
Autor Cristina Cedeño

Ingredientes

  • 180 gr de pappardelle (puede ser fresco o seco)
  • 4 corazones de alcachofa en conserva o 2 alcachofas frescas grandes
  • 1 chalota picada finamente
  • 1 diente de ajo finamente picado
  • 3 cdas de aceite de oliva virgen extra
  • 50 ml de vino blanco seco
  • 80 ml de caldo de verduras casero o de buena calidad
  • 1 cdita de ralladura de limón
  • 2 cdas de jugo de limón fresco
  • 2 cdas de queso pecorino romano rallado (o parmesano si se prefiere más suave)
  • 1 ramita de tomillo fresco o ½ cucharadita seco
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • Sal marina al gusto
  • 1 cda de mantequilla fría sin sal
  • Nueces tostadas o piñones para decorar

Elaboración paso a paso

  • Si usas alcachofas frescas, límpialas retirando las hojas externas duras hasta llegar al corazón. Corta las puntas espinosas, pela el tallo y sumérgelas en agua con limón para evitar que se oxiden. Luego, cocínalas en agua con sal por 15 minutos o hasta que estén tiernas. Escúrrelas y córtalas en láminas finas.
  • Cocina el pappardelle en abundante agua con sal hasta que esté al dente, siguiendo el tiempo indicado en el empaque. Reserva ½ taza del agua de cocción y escurre.
  • En una sartén amplia, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega la chalota y sofríe por 2 minutos. Añade el ajo y cocina por 30 segundos sin que se dore.
  • Incorpora las alcachofas en láminas y saltea por 3 minutos, removiendo suavemente para que no se rompan.
  • Desglasa con el vino blanco y deja reducir durante 2 minutos. Añade el caldo de verduras, el tomillo, sal y pimienta al gusto. Cocina a fuego medio-bajo durante 5 minutos.
  • Agrega la ralladura y el jugo de limón, remueve y apaga el fuego.
  • Incorpora la pasta cocida directamente en la sartén con las alcachofas. Añade un poco del agua de cocción reservada y mezcla todo a fuego bajo por 1 minuto.
  • Si deseas una textura más sedosa, añade una cucharada de mantequilla fría y mezcla hasta que emulsione.
  • Sirve caliente con pecorino rallado por encima y decora con nueces o piñones tostados para un toque crujiente.

Consejos para este pappardelle con alcachofas

  • Usa pappardelle fresco si puedes; su textura es más sedosa y absorbe mejor las salsas ligeras.
  • Si usas alcachofas en conserva, elige las que vienen en agua y no en aceite para un sabor más limpio.
  • El tomillo puede reemplazarse por romero o mejorana según tu gusto.
  • El pecorino aporta un sabor más intenso que el parmesano, ideal para contrarrestar la suavidad de la alcachofa.
  • El vino blanco debe ser seco, no afrutado, para no alterar el equilibrio del plato.
  • Para una versión vegana, omite el queso y la mantequilla y añade levadura nutricional.
  • Si deseas un sabor más profundo, puedes añadir ½ cucharadita de pasta de anchoas en el sofrito.
  • Guarda un poco del agua de cocción de la pasta: su almidón ayuda a ligar la salsa de forma natural.
  • Añadir un toque de menta fresca picada al final da un giro fresco y primaveral.
  • Puedes agregar unas hojas de rúcula fresca justo antes de servir para aportar un contrapunto amargo y fresco.

Más sabores de pappardelle para preparar

Este tipo de pasta originaria de la Toscana, en Italia, es ideal para acompañar principalmente son salsas especiales, como este pappardelle al ragú bianco o un pappardelle al tartufo con mantequilla.

También puedes hacer una versión diferente como el pappardelle al pesto de pistacho o una opción más clásica como el pappardelle al limón.

Contenido Patrocinado
Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *