Cómo hacer mantequilla de almendras
La mantequilla de almendras es saludable, deliciosa y perfecta para tu menú
- 25 min
- 1 tarro
- Fácil
- 190 Kcal
Perfecta para preparar postres saludables. Crédito: Shutterstock
La mantequilla de almendras es una opción perfecta para preparar postres y snacks saludables. Aprende a hacerla con Comedera.
Podría decirse que la mantequilla de almendras es una hermana de la clásica mantequilla de maní, pero destaca por su sabor ligeramente dulce y tostado, su textura sedosa y su presentación elegante. Es ideal para incluirla en recetas sin culpas, tanto dulces como saladas.
Es muy fácil de preparar. Sin más, ¡Iniciamos!

Receta de mantequilla de almendras
- 25 min
-
1
tarro
- Fácil
-
190
Kcal
Ingredientes
- 300 gr de almendras crudas sin piel
- 1 pizca de sal marina
- 1 cda de aceite de almendras o aceite neutro
Elaboración paso a paso
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Precalienta el horno a 170 °C.
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Esparce las almendras en una bandeja.
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Tuesta las almendras en el horno de 10 a 12 minutos a 170 °C. A la mitad de cocción, muévelas para lograr un tostado parejo.
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Retira del horno y deja reposar hasta que estén tibias.
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Incorpora las almendras en un procesador potente.
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Procesa hasta que tengas una textura arenosa.
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Procesa nuevamente para que la almendra vaya desprendiendo su aceite natural.
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Mientras vas procesando, pausa por momentos para raspar las almendras que se adhieren en las paredes del procesador.
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Continúa procesando hasta lograr una pasta homogénea, sedosa y untuosa.
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Incorpora la pizca de sal marina y el aceite de almendras o neutro. Mezcla ligeramente hasta integrar.
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Pasa la mantequilla de almendras a un envase hermético y estará lista para disfrutar.
Recomendaciones para hacer esta mantequilla de almendras
- Antes de preparar la mantequilla, tuesta las almendras para aportar un sabor más profundo y facilitar que liberen su aceite. Puedes hacerlo en el horno, en la freidora de aire o en un sartén a fuego muy bajo.
- Tuesta ligeramente las almendras y evita excederte para no obtener sabores amargos.
- La sal marina, también puede ser en escamas, se utiliza para realzar el dulzor natural del fruto seco.
- Puedes añadir un toque de canela o vainilla para aportar aroma y un sabor ligeramente especiado.
- Mientras procesas, raspa las paredes del procesador para reincorporar las almendras que se adhieran.
- La textura dependerá de tus gustos: si la deseas más cremosa, procésala por más tiempo.
- Para esta receta, es importante contar con un procesador potente para lograr la textura adecuada.
- Procesa por intervalos para evitar que el motor se recaliente.
- Guarda la mantequilla en un frasco de vidrio hermético, en lugar de plástico, para una mejor conservación.
- Si el aceite se separa de la mantequilla, mezcla bien antes de consumir hasta recuperar la textura habitual.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
¿Cómo es mejor la almendra: pelada o con piel?
Puedes elegir almendras con o sin piel, según tu preferencia. En general, usar almendras sin piel facilita el procesado y da como resultado una mantequilla más sedosa.
¿Qué hago para darle un toque crujiente?
Para una versión crunchy, reserva un puñado de almendras, pícalas finamente y agrégalas al final del procesado para aportar textura.
¿Cuánto tiempo dura?
La mantequilla de almendras puede durar entre 3 y 4 semanas a temperatura ambiente y hasta 3 meses refrigerada, siempre que se conserve en un envase hermético.