Prepara una rica y aromática cheesecake de limón y jengibre
Cheesecake de limón y jengibre con sabor intenso y aromático, cremoso y equilibrado, ideal para sorprender en cualquier ocasión
- 7 h 30 min
- 8 porciones
- Fácil
- 460 Kcal
Su sabor es intenso, pero muy divino. Crédito: Shutterstock
El cheesecake de limón y jengibre es una variación de sabor intenso y aromático. Prepáralo con esta receta de Comedera.
Hay muchas versiones de la tradicional tarta de queso, pero estos dos ingredientes, caracterizados por su sabor y aroma potentes, convierten esta opción en una de las más fascinantes. La untuosidad del relleno se equilibra con la frescura y acidez del limón, junto con el carácter especiado del jengibre.
Disfrutarás de una mezcla de sabores únicos que amarás. Sin más, ¡iniciamos!

Receta de cheesecake de limón y jengibre
- 7 h 30 min
-
8
porciones
- Fácil
-
460
Kcal
Ingredientes
Base
- 200 gr de galletas tipo María
- 150 gr de mantequilla derretida
Relleno
- 600 gr de queso crema a temperatura ambiente
- 200 ml de crema para batir
- 150 gr de azúcar
- 3 huevos grandes
- 80 ml de zumo de limón natural
- Ralladura de dos limones
- 2 cditas de jengibre fresco rallado
- ½ cdita de jengibre en polvo
- 1 cdita de extracto de vainilla
Elaboración paso a paso
-
Precalienta el horno a 170 ℃.
-
Tritura las galletas hasta que queden pulverizadas.
-
Mezcla las galletas con la mantequilla derretida y esparce por un molde redondo desmontable de 22 cm.
-
Presiona bien la base de las galletas sobre el molde para que se compacte.
-
Hornea la base de galletas a 170 ℃ por 10 minutos. Retira del horno y reserva.
-
Bate el queso crema con un batidor eléctrico hasta que quede suave.
-
Incorpora el azúcar y mezcla hasta que se disuelva.
-
Agrega uno a uno los huevos y ve mezclando a velocidad media hasta integrar.
-
Añade la crema para batir, el zumo de limón y la ralladura, junto al jengibre rallado y en polvo. También agrega la vainilla.
-
Mezcla a velocidad media hasta que tengas una textura homogénea.
-
Vierte la mezcla en el molde con la base de galletas.
-
Hornea a 170 °C durante 50 – 55 minutos o hasta que el centro esté ligeramente tembloroso.
-
Pasado ese tiempo, apaga el horno y dejar reposar con la puerta entreabierta 30 minutos.
-
Retira del horno y refrigera mínimo por 4 horas o hasta que esté firme.
-
Corta en porciones y disfruta.
Consejos para hacer una buena cheesecake de limón y jengibre
- Usa un buen queso crema, firme y con textura untuosa, para lograr un relleno más sedoso.
- El queso crema debe estar a temperatura ambiente, no frío, para que se integre mejor con el resto de los ingredientes.
- Ralla solo la parte verde o amarilla del limón y evita la zona blanca para que la mezcla no se vuelva amarga.
- No sobrebatas la mezcla: controla la velocidad y mantenla media-baja para evitar que la textura se vuelva líquida.
- Deja reposar el cheesecake en el horno apagado antes de refrigerarlo para evitar choques térmicos y lograr una mejor textura.
- Puedes incorporar unas gotas de colorante vegetal verde si deseas darle un tono más atractivo.
- Refrigera al menos entre 4 y 6 horas para conseguir una mejor firmeza.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
¿Puedo usar zumo de limón embotellado?
No es lo más recomendable. Lo ideal es usar zumo de limón natural y recién exprimido para garantizar un sabor fresco y equilibrado.
¿Cuál es mejor, el jengibre fresco o en polvo?
La combinación de ambos aporta un sabor más complejo. Si debes elegir solo uno, el jengibre fresco es la mejor opción por su aroma y pureza.
¿Puedo hornearlo a baño María?
Sí, hornearlo a baño María ayuda a conseguir una textura más suave y sedosa.