Buttercream de merengue suizo para decorar tus postres
Prepara una crema de mantequilla con merengue suizo ideal para dar un acabado profesional a tus cupcakes, tortas y pasteles caseros
- 30 min
- 2 personas
- 525 Kcal
Pasa el buttercream a una manga pastelera para decorar tus postres o úsalo para rellenar una torta Crédito: Shutterstock
El buttercream de merengue suizo es una crema de mantequilla suave, sedosa y estable, ideal para decorar tortas, cupcakes y otros postres. Se distingue por su textura ligera y su dulzor equilibrado, perfecto como una cobertura menos empalagosa que las preparadas con azúcar glas. Esta receta es suficiente para decorar aproximadamente 4 cupcakes o rellenar una torta pequeña, según el grosor de la cobertura.
Para hacer esta receta necesitas claras de huevo, azúcar, mantequilla sin sal, vainilla y una pizca de sal. La preparación consiste en calentar las claras con el azúcar a baño María, batirlas hasta obtener un merengue firme y añadir poco a poco la mantequilla. El resultado es una crema brillante, fácil de trabajar y deliciosa para rellenar o decorar tus dulces favoritos.

Cómo preparar una crema de merengue suizo perfecta
- 30 min
-
2
personas
-
525
Kcal
Ingredientes
- 2 claras de huevo grandes.
- 100 gr de azúcar blanca.
- 150 gr de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente.
- 1 pizca de sal.
- 1 cdita de extracto de vainilla.
Elaboración paso a paso
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Prepara el baño María. Coloca un poco de agua en una olla y caliéntala a fuego medio. Pon encima un recipiente resistente al calor, procurando que su base no toque el agua.
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Calienta las claras con el azúcar. Añade ambos ingredientes al recipiente y remueve constantemente con unas varillas hasta que el azúcar se disuelva por completo. La mezcla debe alcanzar unos 71 °C para reducir el riesgo microbiológico asociado a las claras de huevo.
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Comprueba la textura. Frota una pequeña cantidad entre los dedos limpios: no debes sentir granos de azúcar. Si tienes un termómetro de cocina, úsalo para verificar la temperatura.
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Bate el merengue. Retira el recipiente del baño María y bate las claras con una batidora eléctrica hasta obtener un merengue blanco, brillante y firme. Continúa hasta que el recipiente esté a temperatura ambiente o apenas tibio.
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Incorpora la mantequilla. Corta la mantequilla en cubos pequeños y agrégala poco a poco mientras bates a velocidad media. Espera a que cada porción se integre antes de añadir la siguiente.
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Ajusta la consistencia. Es posible que la mezcla parezca líquida o cortada durante unos minutos. Sigue batiendo hasta que se vuelva homogénea, cremosa y sedosa.
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Añade la vainilla y la sal. Incorpóralas al final y bate durante uno o dos minutos más para distribuir los sabores.
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Utiliza o conserva la crema. Pasa el buttercream a una manga pastelera para decorar tus postres o úsalo para rellenar una torta. Si no vas a utilizarlo inmediatamente, guárdalo refrigerado en un recipiente hermético.
Consejos para hacer esta buttercream de merengue suizo
- Separa las claras con cuidado. Evita que caiga yema en ellas, porque la grasa puede dificultar que el merengue monte correctamente.
- Utiliza utensilios limpios y secos. Los restos de grasa o agua pueden afectar la formación del merengue.
- Disuelve completamente el azúcar. Los cristales sin disolver pueden dejar una textura granulosa en la crema.
- Controla la temperatura. Calienta las claras y el azúcar hasta unos 71 °C, removiendo constantemente y sin dejar que la mezcla se cocine en los bordes.
- Deja enfriar el merengue antes de añadir la mantequilla. Si está caliente, la mantequilla se derretirá y el buttercream perderá consistencia.
- No añadas toda la mantequilla de golpe. Incorporarla en cubos y poco a poco facilita que la emulsión se forme correctamente.
- No te asustes si parece cortado. Es normal que la mezcla pase por una fase irregular. Continúa batiendo y, si es necesario, ajusta ligeramente su temperatura.
- Elige mantequilla sin sal. Así podrás controlar mejor el sabor y conseguir una crema equilibrada.
- Añade los colorantes con moderación. Los colorantes en gel suelen ser una buena opción porque aportan color sin agregar demasiado líquido.
- Cuida la temperatura al decorar. Si la crema se ablanda demasiado, refrigérala brevemente y vuelve a batirla. Si está muy firme, deja que se temple un poco antes de utilizarla.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre el buttercream suizo y el americano?
El buttercream suizo se prepara con claras calentadas con azúcar, que después se baten y se mezclan con mantequilla. El americano suele elaborarse batiendo mantequilla con azúcar glas. El primero tiene una textura más sedosa y un dulzor menos intenso, mientras que el segundo es más sencillo de preparar.
¿Por qué mi buttercream de merengue suizo queda líquido?
La causa más frecuente es que el merengue todavía esté caliente cuando se incorpora la mantequilla. También puede ocurrir si la mantequilla está demasiado blanda o derretida. Deja enfriar la mezcla y continúa batiendo hasta recuperar una textura cremosa.
¿Por qué se corta el buttercream de merengue suizo?
Puede cortarse cuando existe una diferencia de temperatura entre el merengue y la mantequilla. Si la mezcla está fría, puede parecer grumosa; si está demasiado caliente, puede verse líquida. Ajusta la temperatura gradualmente y vuelve a batir.
¿Cuánto dura el buttercream de merengue suizo?
Por contener mantequilla y claras de huevo, lo recomendable es refrigerarlo en un recipiente hermético y utilizarlo en un plazo de aproximadamente 3 a 4 días. Antes de volver a usarlo, deja que se temple y bátelo hasta recuperar su textura. No lo dejes durante horas a temperatura ambiente.
¿Se puede teñir el buttercream de merengue suizo?
Sí. Los colorantes alimentarios en gel son adecuados porque permiten conseguir tonos intensos sin añadir demasiado líquido. Agrégalos en pequeñas cantidades hasta obtener el color deseado.
¿Qué hacer si el buttercream de merengue suizo está demasiado duro?
Déjalo reposar unos minutos a temperatura ambiente y bátelo nuevamente. Si ha estado refrigerado, necesitará tiempo para ablandarse de manera uniforme antes de recuperar su textura cremosa.