Cómo hacer repollo rostizado con vinagreta
Haz este increíble repollo rostizado con vinagreta, una combinación de sabores y textura para disfrutarlo en guarniciones
- 55 min
- 4 personas
- Fácil
- 200 Kcal
Puedes hacer la vinagreta de tu preferencia. Crédito: Shutterstock
El repollo rostizado con vinagreta es una guarnición sencilla que combina repollo horneado con una vinagreta de aceite de oliva, vinagre, hierbas y otros ingredientes aromáticos. En esta receta de Comedera aprenderás cómo prepararlo para conseguir bordes dorados y un interior tierno.
El repollo se corta en gajos o rodajas gruesas y se asa hasta que comienza a dorarse y caramelizarse ligeramente. Después se sirve con la vinagreta, que aporta acidez y contrasta con el dulzor natural que desarrolla el repollo durante el horneado.
Puedes servirlo como acompañamiento de carnes, pescados, legumbres o cereales, o disfrutarlo como plato vegetal junto con otras guarniciones. Sin más, ¡iniciamos!

Receta de repollo rostizado con vinagreta
- 55 min
-
4
personas
- Fácil
-
200
Kcal
Ingredientes
- 1 repollo mediano
- 3 cdas de aceite de oliva
- 1 cdita de sal
- ½ cdita de pimienta negra
- ½ cdita de ajo en polvo
- ½ cdita pimentón dulce
Para la vinagreta
- 4 cdas de aceite de oliva extra virgen
- 2 cdas de vinagre de vino blanco
- 1 cda de jugo de limón
- 1 cdita de mostaza Dijon
- 1 cdita de miel
- 1 cda de perejil fresco picado
- Sal y pimienta al gusto
Elaboración paso a paso
-
Retira las hojas exteriores dañadas. Lava cuidadosamente el repollo y sécalo.
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Córtalo en cuatro o seis gajos, procurando mantener parte del tronco para que las hojas permanezcan unidas.
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Coloca los trozos sobre una bandeja para horno. Rocía con aceite de oliva.
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Añade sal, pimienta, ajo en polvo y pimentón dulce. Distribuye los condimentos de manera uniforme.
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Precalienta el horno a 220 °C. Hornea durante 35 a 40 minutos.
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A mitad de cocción gira los gajos para lograr un dorado uniforme. Los bordes deben quedar ligeramente tostados y crujientes.
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Mientras el repollo se cocina, mezcla en un recipiente el aceite de oliva, el vinagre, el jugo de limón, mostaza, miel, perejil, sal y pimienta. Bate hasta obtener una emulsión homogénea.
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Retira el repollo del horno. Colócalo en una fuente de servir.
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Baña con la vinagreta justo antes de llevar a la mesa.
Trucos para preparar el repollo rostizado con vinagreta
- Utiliza un repollo fresco, compacto y firme, sin hojas exteriores blandas o muy dañadas.
- Corta los gajos con un grosor similar para que se cocinen de manera uniforme y mantengan mejor su forma.
- Seca bien el repollo después de lavarlo para favorecer el dorado durante el horneado.
- Precalienta bien el horno antes de introducir la bandeja para que el repollo comience a asarse desde el primer momento.
- Puedes añadir tomillo fresco, romero o perejil para aportar un aroma herbal.
- Utiliza vinagre balsámico si quieres una vinagreta más dulce e intensa, o vinagre de vino blanco o de manzana para un resultado más fresco.
- Añade semillas de sésamo tostadas si quieres incorporar un contraste crujiente.
- Agrega hojuelas de chile si prefieres un toque picante.
- Termina con unas gotas de limón justo antes de servir si quieres reforzar la acidez.
- Distribuye los gajos sin amontonarlos en la bandeja para que puedan dorarse en lugar de cocerse al vapor.
- Si quieres un dorado más marcado, puedes precalentar la bandeja antes de colocar el repollo, manipulándola con cuidado.
- Deja reposar el repollo unos minutos después de sacarlo del horno antes de añadir la vinagreta y servir.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
¿Puedo usar repollo morado?
Sí. El repollo morado también puede asarse y aporta un color diferente al plato. Su textura es similar, aunque el sabor puede resultar ligeramente más intenso.
¿La vinagreta debe servirse caliente?
No es necesario. Puedes servirla a temperatura ambiente o ligeramente templada. Lo importante es añadirla al final para conservar mejor el contraste entre el repollo asado y la acidez del aderezo.
¿Qué vinagre funciona mejor?
El vinagre de vino blanco, el de manzana y el balsámico funcionan bien. Elige según el perfil que quieras conseguir: más fresco y ácido con los dos primeros o algo más dulce e intenso con el balsámico.
¿Puedo hacerlo en freidora de aire?
Sí. Coloca los gajos en una sola capa y cocínalos hasta que estén tiernos y dorados, girándolos a mitad de cocción. El tiempo puede variar según el tamaño de los trozos y el modelo de freidora.