Cómo hacer café tonic
Este café tonic combina espresso y agua tónica en una bebida refrescante que puedes aromatizar con cítricos y hierbas
- 10 min
- 1 porción
- Fácil
- 70 Kcal
Refrescante e intenso a la vez. Crédito: Shutterstock
El café tonic es una bebida fría y refrescante que combina espresso, agua tónica y hielo. En esta receta de Comedera aprenderás cómo prepararlo para conseguir un buen equilibrio entre el amargor del café, el dulzor de la tónica y sus notas cítricas.
La preparación puede completarse con piel o rodajas de limón, naranja o pomelo, además de hierbas aromáticas como romero o menta. El sabor final dependerá tanto del tipo de café como de la tónica elegida.
Es una alternativa al café helado tradicional, ideal para las tardes cálidas o cuando apetece una bebida con cafeína y un punto efervescente. Sin más, ¡iniciamos!

Cómo hacer café tonic
- 10 min
-
1
porción
- Fácil
-
70
Kcal
Ingredientes
- 40 espresso recién preparado
- 180 ml de agua tónica bien fría
- 1 taza de hielo en cubos grandes
- 1 rodaja de limón
Elaboración paso a paso
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Utiliza un vaso alto previamente refrigerado para conservar mejor la temperatura.
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Llena aproximadamente tres cuartas partes del vaso con cubos grandes de hielo.
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Vierte lentamente el agua tónica fría para conservar la mayor cantidad posible de burbujas.
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Haz un espresso fresco utilizando café de buena calidad.
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Con ayuda de una cuchara o directamente sobre el borde interior del vaso, agrega el espresso muy despacio para formar las clásicas capas.
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Añade una rodaja de limón para aportar notas cítricas.
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Se recomienda beberlo recién preparado para disfrutar al máximo del gas de la tónica.
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¡Disfruta!
Consejos para hacer café tonic
- Utiliza café recién molido y prepara un espresso equilibrado, sin sabores quemados ni una extracción excesiva.
- Mantén el agua tónica bien fría para que el hielo se derrita más lentamente y la bebida conserve mejor sus burbujas.
- Usa cubos de hielo grandes para reducir la dilución del café tonic.
- No remuevas la bebida inmediatamente si quieres conservar las capas durante la presentación.
- Vierte el espresso lentamente sobre el hielo y la tónica para evitar que se mezclen de golpe y se pierda demasiada efervescencia.
- Evita utilizar un espresso demasiado amargo o sobreextraído, porque puede dominar el sabor de la tónica.
- Prueba distintas aguas tónicas, ya que sus niveles de dulzor, amargor y aromas botánicos pueden cambiar considerablemente el resultado.
- Utiliza una tira de piel de naranja en lugar de una rodaja si quieres aportar aroma sin añadir demasiado jugo.
- También puedes añadir una rodaja de pomelo rosado o unas gotas de limón para reforzar las notas cítricas.
- Prueba la bebida antes de añadir azúcar o algún endulzante, porque muchas aguas tónicas ya contienen suficiente dulzor.
- Sirve el café tonic en un vaso alto y transparente para dejar espacio al hielo y apreciar las capas.
- Si quieres una bebida más intensa, utiliza un espresso doble o reduce ligeramente la cantidad de agua tónica.
- Consúmelo inmediatamente después de prepararlo para disfrutar la tónica con la mayor cantidad posible de burbujas.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
¿Qué tipo de café es mejor?
Funcionan especialmente bien los cafés con notas afrutadas, florales o cítricas, aunque también puedes utilizar un perfil más achocolatado si prefieres una bebida menos ácida. Lo importante es preparar un espresso equilibrado y sin exceso de amargor.
¿El café tonic sabe muy amargo?
Puede tener un amargor marcado, ya que tanto el espresso como la tónica aportan notas amargas. Sin embargo, una buena proporción entre ambos ingredientes y el uso de una tónica equilibrada ayudan a conseguir una bebida refrescante y agradable.
¿Qué agua tónica es más recomendable?
Elige una tónica cuyo nivel de dulzor y amargor combine con el café que vayas a utilizar. Las versiones neutras permiten apreciar mejor el espresso, mientras que las tónicas con cítricos o botánicos aportan un perfil más aromático.