Puré de arvejas, una guarnición fácil y nutritiva
Prepara puré de arvejas con leche y mantequilla, una guarnición cremosa y fácil para acompañar carnes, pescados o vegetales
- 1 h
- 4 personas
- Fácil
- 220 Kcal
Una receta deliciosa para aprovechar esta legumbre. Crédito: Shutterstock
El puré de arvejas es una alternativa sencilla y sabrosa para variar las guarniciones. En esta receta de Comedera aprenderás a prepararlo con una textura suave y cremosa para acompañar distintos platos.
Su sabor ligeramente dulce combina muy bien con carnes, pescados, aves y preparaciones vegetarianas. Además, puede aromatizarse con menta, nuez moscada, queso parmesano o un poco de aceite de oliva.
Es una receta rápida que puedes preparar con arvejas frescas o congeladas y adaptar fácilmente según la consistencia que prefieras. Sin más, ¡iniciamos!

Puré de arvejas: receta fácil y versátil
- 1 h
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4
personas
- Fácil
-
220
Kcal
Ingredientes
- 500 gr de arvejas
- 2 cdas de mantequilla
- 1/2 taza de leche caliente
- 1 diente de ajo
- 1/4 taza de cebolla mediana
- 1 cda de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Elaboración paso a paso
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Coloca abundante agua con un poco de sal en una olla. Cuando hierva, incorpora las arvejas.
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Cocina entre 45 minutos y una hora o hasta que estén suaves.
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Derrite la mantequilla junto con el aceite en una sartén.
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Añade el ajo y la cebolla finamente picados. Cocina hasta que estén transparentes sin llegar a dorarse demasiado.
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Escurre las arvejas y pásalas a una licuadora o procesador.
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Agrega el sofrito e incorpora la leche caliente. Sazona con sal y pimienta al gusto.
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Procesa hasta obtener una mezcla completamente cremosa.
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Si queda muy espeso, agrega un poco más de leche caliente.
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Si queda muy líquido, cocina unos minutos más removiendo constantemente.
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Rectifica de sal y estará listo para servir.
Trucos para hacer el puré de arvejas
- Utiliza arvejas frescas cuando estén en temporada para conseguir un sabor más dulce y una textura delicada.
- Si empleas arvejas congeladas, no es necesario descongelarlas antes de cocinarlas.
- Evita cocinarlas en exceso para que conserven mejor su color verde y no pierdan textura.
- Añade la leche caliente poco a poco para controlar la consistencia y evitar que el puré se enfríe durante el triturado.
- Procesa las arvejas mientras todavía estén calientes para obtener un puré más suave y homogéneo.
- Incorpora mantequilla para aportar cremosidad y un sabor más redondo.
- Puedes añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra para darle más aroma y suavidad.
- Agrega unas hojas de menta fresca si quieres aportar un contraste fresco que combine con el dulzor de las arvejas.
- Si prefieres un puré más fino, pásalo por un colador o tamiz después de triturarlo.
- Puedes añadir queso parmesano rallado para aportar un sabor más intenso y una textura ligeramente más cremosa.
- Incorpora una pizca de nuez moscada si quieres darle un aroma cálido, pero utiliza poca cantidad para no ocultar el sabor de las arvejas.
- Para una versión vegana, sustituye la mantequilla por aceite de oliva y la leche por una bebida vegetal sin azúcar.
- Recalienta el puré a fuego bajo y durante el tiempo justo para evitar que se reseque o pierda parte de su color.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
¿Puedo usar arvejas congeladas?
Sí. Son una opción práctica y ofrecen muy buenos resultados. Puedes cocinarlas directamente sin descongelar, siguiendo el tiempo indicado en el empaque.
¿Cómo lograr un puré más cremoso?
Tritura las arvejas mientras estén calientes, incorpora la leche poco a poco y añade una pequeña cantidad de mantequilla o crema de leche. Si queda demasiado espeso, ajusta la consistencia con un poco más de leche o caldo caliente.
¿Cómo conservar el puré?
Guárdalo en un recipiente hermético dentro de la nevera durante dos o tres días. Para recalentarlo, añade un poco de leche o caldo y caliéntalo a fuego bajo, removiendo con frecuencia.