Prepara pappardelle con guanciale y pecorino

Disfruta de una receta italiana auténtica, rápida de preparar y con mucho sabor

  • 30 min
  • 2 personas
  • Fácil
  • 425 Kcal
Pappaderlle con guancile y pecorino

Sirve la pasta de inmediato con más pecorino por encima Crédito: Shutterstock

La pasta italiana siempre ha sido sinónimo de sabor, tradición y simplicidad y entre las joyas más ricas está el pappardelle con guancile y pecorino. ¡Una delicia!

Este plato es rústico pero muy intenso, con una pasta ancha que al mezclarse con un buen guanciale y el toque salino del queso pecorino, crea una receta perfecta para un almuerzo diferente o una cena especial.

Este plato es ideal para climas frescos, acompañado de un buen vino tinto y muchas ganas de comer.

Pappaderlle con guancile y pecorino

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Cómo hacer pappardelle con guanciale y pecorino

  • 30 min

  • 2
    personas
  • Fácil

  • 425
    Kcal
Una receta italiana auténtica, rápida de preparar y perfecta para sorprender con un sabor que conquista desde el primer bocado.

Plato Pasta y tallarines
Cocina Italiana
Keyword receta facil
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 20 minutos
Tiempo total 30 minutos
Raciones 2 personas
Calorías 425kcal
Autor Cristina Cedeño

Ingredientes

  • 200 gr de pappardelle frescos
  • 100 gr de guanciale cortado en tiras gruesas
  • 60 gr de queso pecorino romano rallado fino
  • 1 cda de aceite de oliva extra virgen
  • 50 ml de vino blanco seco
  • 1 diente de ajo (opcional, para perfumar el aceite)
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • Sal en pequeñas cantidades (el pecorino y el guanciale ya aportan salinidad)
  • Unas hojas de salvia fresca o romero

Elaboración paso a paso

  • Calienta una sartén amplia a fuego medio y coloca el guanciale. Cocina lentamente hasta que suelte la grasa y quede crujiente por fuera y tierno por dentro.
  • Retira el exceso de grasa dejando solo una fina capa para aportar sabor. Si lo deseas, perfuma con un diente de ajo entero y retíralo después de dorarse.
  • Desglasa la sartén con el vino blanco y deja que se evapore el alcohol. Esto aportará profundidad al sabor.
  • Mientras tanto, cocina el pappardelle en abundante agua con sal hasta que esté al dente. Reserva una taza del agua de cocción.
  • Añade la pasta escurrida directamente a la sartén con el guanciale y mezcla con movimientos envolventes.
  • Incorpora poco a poco el pecorino rallado, agregando un poco del agua de cocción para formar una salsa cremosa y sedosa que envuelva la pasta.
  • Ajusta con pimienta negra recién molida y corrige de sal solo si es necesario.
  • Sirve de inmediato con más pecorino por encima y, si elegiste usarlas, unas hojas de salvia fritas para un toque crujiente y aromático.

Tips para este pappardelle con guanciale y pecorino

  • Usa pappardelle frescos: su textura absorbe mejor la salsa que la pasta seca.
  • Cocina el guanciale a fuego medio-bajo para que suelte grasa lentamente y quede crujiente sin quemarse.
  • No uses demasiado aceite de oliva; el guanciale aporta suficiente grasa natural.
  •  Si no encuentras guanciale, puedes sustituirlo por panceta, pero nunca por bacon ahumado, ya que altera el perfil del plato.
  • El vino blanco seco realza los sabores y equilibra la grasa, no lo omitas.
  • No tires toda el agua de cocción de la pasta: el almidón es clave para ligar la salsa con el pecorino.
  • Ralla el pecorino muy fino para que se funda de manera uniforme.
  • Agrega el queso fuera del fuego directo para evitar que se corte y forme grumos.
  • Usa siempre pimienta negra recién molida, es fundamental para el aroma.
  • Prueba una variación con unas gotas de limón rallado al final para un toque fresco.
  • Para un contraste de textura, añade nueces o avellanas tostadas picadas justo antes de servir.
  • Si quieres una versión más ligera, combina pecorino con un poco de ricotta fresca.
  • El plato combina a la perfección con un vino Chianti o un Montepulciano d’Abruzzo.

Acompaña el plato con…

Aunque este es un plato intenso y bien sabroso, puedes añadir algunos acompañamientos que balancearan su sabor. Por ejemplo, puedes hacer una ensalada de rúcula y queso parmesano (si quieres más queso) o una ensalada de rúcula, espinacas y nueces.

Para aprovechar al máximo la salsa, haz un pan artesanal como un pan de masa madre o pan de hogaza.

Y si quieres añadir color, haz unas brochetas caprese, seguro te encantará.

Más recetas con guanciale

A diferencia de la panceta o el bacon, el guanciale tiene una textura más untuosa y un sabor intenso, perfecto para preparaciones diferentes como este rigatoni a la amatriciana o un rigatoni a la carbonara, cremoso y tradicional.

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