Aprende a preparar un rico sorbete de kiwi
El sorbete de kiwi es fresco, cítrico y perfecto para merendar en los días de verano o en postres saludables
- 4 h 15 min
- 4 porciones
- Fácil
- 140 Kcal
La combinación entre ácido y dulce destacan en este postre fresco. Crédito: Shutterstock
El sorbete de kiwi es un postre helado que destaca por su equilibrio entre lo ácido y lo dulce. Aprende a hacerlo con Comedera.
Esta fruta es ideal para este tipo de preparaciones porque aporta una frescura muy marcada gracias a su perfil cítrico. El sorbete no es un helado como tal, ya que no contiene lácteos, pero su textura, a medio camino entre cremosa y granizada, resalta principalmente el sabor natural de la fruta.
Perfecto para disfrutar como postre ligero o merienda saludable. Sin más, ¡iniciamos!

Cómo hacer sorbete de kiwi
- 4 h 15 min
-
4
porciones
- Fácil
-
140
Kcal
Ingredientes
- 500 gr de kiwi maduro
- 120 gr de azúcar
- 120 ml de agua
- 20 ml de zumo de limón
- 1 pizca de sal fina
Elaboración paso a paso
-
Pela los kiwis y corta en porciones.
-
Licúa la fruta hasta obtener un puré homogéneo. Reserva.
-
En una olla, mezcla el agua y el azúcar y lleva al fuego. Cocina hasta formar un almíbar ligero.
-
Deja enfriar el almíbar.
-
Mezcla el puré de kiwi, el almíbar, el zumo de limón y la pizca de sal hasta que queden integrados.
-
Vierte la mezcla en un envase metálico y lleva al refrigerador por 4 horas. Cada 30 minutos debes mezclarlo para romper los cristales y darle la textura cremosa y granizada a la vez del sorbete.
-
Pasado ese tiempo, debe estar perfecto.
-
Sirve y disfruta con tus toppings favoritos.
Recomendaciones para hacer el sorbete de kiwi
- Opta por kiwis maduros, pero firmes y en buen estado, para conseguir un equilibrio adecuado entre dulzor y acidez.
- Los kiwis verdes aportan un sabor más ácido y fresco, ideal para este tipo de sorbetes.
- Al preparar el puré, evita añadir agua para no diluir el sabor concentrado de la fruta.
- Si deseas una textura más fina, puedes colar el puré antes de congelarlo.
- El zumo de limón ayuda a realzar la frescura y fijar el color, pero úsalo con moderación para no opacar el sabor del kiwi.
- El almíbar debe ser ligero, sin llegar a caramelizar, para integrarse correctamente con el puré.
- Puedes usar azúcar invertido para una textura más sedosa; la miel o el jarabe de agave también funcionan bien.
- Si dispones de una máquina para helados, el resultado será más uniforme y profesional.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
¿Puedo usar kiwi amarillo?
Sí, aunque el kiwi verde es el más recomendado por su acidez característica. El kiwi amarillo es más dulce y suave, por lo que el resultado será menos cítrico.
¿Se puede combinar con otras frutas?
Sí, combina muy bien con frutas frescas y ligeramente ácidas como manzana verde, piña, naranja o incluso pepino.
¿Se puede hacer sin azúcar?
Sí, puedes sustituir el azúcar por edulcorantes como stevia o eritritol, ajustando las cantidades. También funcionan opciones naturales como miel o jarabe de agave.