Rigatoni con pollo y pesto, una receta sencilla y deliciosa
Haz esta espectacular rigatoni con pollo y pesto
- 30 min
- 4 personas
- Fácil
- 400 Kcal
Lo puedes hacer con el tipo de pesto de tu preferencia. Crédito: Shutterstock
El rigatoni con pollo y pesto es un plato sencillo y casero para disfrutar en familia. Todos los detalles sobre su preparación los tienes en Comedera.
Esta receta combina sabores muy italianos: el pesto tradicional elaborado con albahaca fresca y el rigatoni, una pasta tubular con estrías que atrapa perfectamente las salsas. El resultado es una comida aromática, deliciosa y perfecta para almuerzos o cenas.
Acompáñalo con queso parmesano y será espectacular. Sin más, ¡iniciamos!

Receta de rigatoni con pollo y pesto
- 30 min
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4
personas
- Fácil
-
400
Kcal
Ingredientes
Para el pesto
- 50 gr de hojas de albahaca
- 40 gr de piñones
- 1 diente de ajo
- 60 ml de aceite de oliva extra virgen
- 40 gr de queso parmesano
- 1 pizca de sal gruesa
Para la pasta
- 400 gr de rigatoni
- 350 gr de pechugas de pollo
- 2 cdas de aceite de oliva
- 1 diente de ajo
- Sal y pimienta al gusto
- 50 gr de queso parmesano
Elaboración paso a paso
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Corta las pechugas de pollo en cubos y sazona con sal y pimienta al gusto.
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Calienta una sartén con aceite de oliva y sofríe el diente de ajo si dejar quemar.
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Incorpora el pollo y saltea hasta que dore. Retira de la sartén y reserva.
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Para hacer el pesto, agrega las hojas de albahaca en una licuadora junto a los piñones y el diente de ajo.
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Procesa y vierte progresivamente el aceite de oliva hasta que el pesto se vaya formando.
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Una vez tenga la textura ideal, sazona con la sal gruesa y agrega el queso parmesano. Licúa por unos segundos. Reserva.
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Cuece la pasta en agua con sal hasta que quede al dente.
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Escurre la pasta cuando esté lista y reserva un cuarto de taza del agua de cocción.
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Calienta una sartén a fuego muy bajo y agrega el pesto.
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Incorpora el pollo salteado y mezcla. Agrega la pasta y vierte el agua de cocción.
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Mezcla ligeramente hasta que tengas una pasta con una salsa bien emulsionada.
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Apaga y sirve caliente. Acompaña con el queso parmesano.
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¡Disfruta!
Consejos para un perfecto rigatoni con pollo y pesto
- El secreto del pesto es usar hojas de albahaca frescas; las hojas viejas suelen amargar y oxidar la salsa.
- Vierte el aceite de oliva en forma de hilo para controlar la textura. Si lo añades de golpe, puede quedar demasiado líquido o aceitoso.
- Los piñones pueden sustituirse fácilmente por nueces.
- Tostar ligeramente los piñones o las nueces realza su sabor y aroma.
- Es válido agregar zumo o ralladura de limón para darle más frescura al pesto.
- El pollo debe quedar dorado y no húmedo; saltéalo a fuego alto para que no suelte demasiados jugos.
- El agua de cocción de la pasta es clave para emulsionar el pesto y aportar cremosidad natural.
- Si prefieres otra pasta, puedes reemplazar el rigatoni por la que más te guste.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
¿Se puede reemplazar el pollo?
Sí, puedes sustituirlo o incluso prescindir de la proteína. Funciona muy bien con camarones, langostinos, salmón, salchichas o cerdo.
¿El pesto puede refrigerarse?
Sí. Puedes guardarlo en un envase hermético en la nevera y se conserva hasta 5 días. Así evitas que se oxide y pierda color.
¿Puedo agregarle vegetales?
Sí, puedes añadir los vegetales que prefieras para aportar textura y sabor. Los tomates cherry, espinacas, brócoli o vainitas combinan de maravilla.