La cocina puertorriqueña de Beatriz, un acto de amor
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JENNIE-O® Brand Crédito: Cortesía

Beatriz Santiago reside en Boston con sus dos hijos y su esposo, con quienes vive una realidad amorosa y fluida. De origen puertorriqueño, ella proyecta una energía contagiosa y agradable. Su carisma se devela de inmediato, y no cuesta imaginar cómo se convirtió en una relevante influencer de recetas auténticas de Puerto Rico, con miles de seguidores en Instagram y TikTok.
Pero parte de su magia no es mostrar perfección, sino autenticidad. Y así se presenta y relata su historia de vida. Beatriz llegó a la cocina por una combinación de factores que involucraron fundamentalmente su necesidad de valerse por sí misma desde edades muy tempranas: “Tuve una vida muy dura”, es lo primero que asegura, con un dejo de melancolía en la mirada. “Mi mamá tuvo ocho hijos, y yo soy la más grande de todos. Ella estuvo en una situación de violencia doméstica, y yo fui testigo mientras ella atravesó por eso. Pero más allá de las dificultades, algo que mi mamá siempre se aseguró fue de tener una comida casera al día, y siempre comida puertorriqueña típica”, cuenta.
Entre los 14 y los 18 años vivió en hogares sustitutos y asilos para jóvenes. Fue en estas circunstancias que dio sus primeros pasos en la cocina: “Cuando estaba en esa situación, extrañaba tanto la comida típica y casera de mi mamá. Cuando vives en el marco de estos programas gubernamentales, comes de todo… y tienes que hacer muchas cosas, limpiar, cocinar, que es para lo que yo siempre más me prestaba. [En uno de las instituciones] había un chef, Ricky, que me invitaba a cocinar con él para el resto de los chicos que vivían allí”, recuerda.
Cocinar fue el punto de arraigo fundamental con la sensación de hogar que había perdido. Se perfeccionó en las recetas típicas de Puerto Rico junto a una mamá sustituta que también era originaria de la isla. “Me enseñó un poco sobre cómo cocinar arroz blanco, frijoles… A los 17 cociné pollo frito enteramente por mi cuenta en mi casa sustituta. Me acuerdo que todavía estaba medio crudo”, cuenta entre risas.
Sus habilidades culinarias se afianzaron con la llegada de su primera hija, a sus 20 años. “No me quedó opción que aprender y practicar”, afirma Beatriz.
La necesidad en este caso despertó una pasión que con los años la convirtieron en una exitosa cocinera y comunicadora. Nunca dejó de perfeccionarse, siempre con la guía espiritual de los sabores que recordaba de los platos maternos. “Mi mamá nació en el campo en Puerto Rico, y a ella le enseñó su abuela la verdadera manera boricua, usando alimentos de su propia huerta. Mi mamá es una excelente cocinera. Ella siempre usaba muchas hierbas, todo muy orgánico, porque así había crecido. La comida le salía deliciosa, incluso con pocos ingredientes. Siempre me impresionó. Con el tiempo empecé a hacer las mismas cosas que hacía mi mamá en mi infancia, y me interesé especialmente en aprender a cocinar de manera saludable, sin procesados. Quería aprender de la manera real, haciendo todo yo”, comenta.
En 2020 su hija le abrió un TikTok y empezó un mundo nuevo para Beatriz, una plataforma desde la que asegura disfrutar mucho ayudar a la gente, tanto como servir platos sabrosos a sus seres queridos: “Mi lenguaje del amor es la cocina. Cada vez que alguien viene a mi casa, me encanta cocinarles y ver la reacción en sus caras cuando prueban algo que yo cociné”, asegura.
Después de años de distancia, Beatriz logró restablecer la relación que tenía con su madre. “Me dice que cocino como mi bisabuela. Me ha estimulado mucho en este tiempo”, comenta con alegría. “Mi conexión con ella de hecho es la comida. Es nuestro idioma”, enfatiza.
La elección de una dieta saludable, siempre
Para Beatriz, elegir los mejores alimentos para su familia es una prioridad y una forma de proteger su salud futura. “Invierto mucho en la comida que compro a diario. Pienso en mis hijos y mi esposo; nos estamos volviendo siempre mayores, no más jóvenes. Por qué esperar si tenemos ahora mismo la chance de tomar buenas decisiones de salud. A veces es necesario alguien que te inspire para poder cuidarte y cuidar a los demás: quererse a uno mismo, respetarse a uno mismo, y la dieta que se mantiene son clave para estar bien. Es un pequeño paso extra, 30 segundos más en tomar las decisiones correctas al momento de elegir tus alimentos diarios”, relata.
Cuenta que siempre va a supermercados Latinos en Boston para encontrar lo que necesita, ya que su prerrogativa innegociable es que sus platos sean frescos, auténticos y saludables. “En todas las recetas se pueden cambiar ingredientes para hacerlas más nutritivas y livianas. Hay que aprender a hacerlo de modo correcto para que te resulte. Hay combinaciones de hierbas que pueden hacer magia”, afirma.
Empanadas de Yuca, un deleite nutritivo
A su vez, para Beatriz es importante mantener una alimentación baja en carbohidratos, grasas y azúcares por una cuestión muy puntual. Sufre de síndrome de ovario poliquístico, una afección común en las mujeres y para cuyo control la dieta es capital. La carne molida de pavo es uno de sus ingredientes fundamentales en muchas de sus recetas. “Me encanta. Lo uso en varios platos, y siempre lo condimento bien, le pongo un poco de salsa de tomate para humectarlo, y queda riquísimo”, garantiza.
Para su colaboración con carne molida de pavo JENNIE-O®, Beatriz ha elegido transmitir su receta de empanadas de yuca con carne de pavo. “Me encanta la yuca. Por mi condición, me propuse crear algo divertido y rico”, indica.
Para ella, cocinar hoy en día requiere de audacia, entusiasmo y paciencia. “Pongo música, me tengo que sentir optimista, y sentir mucho amor. Le pongo todo mi amor a lo que cocino, dando tiempo a la preparación y la cocción”, dice.
Beatriz, con su sonrisa contagiosa, ofrece un último tip a la hora de darse a la tarea de cocinar: “Cocinar conlleva paciencia, bondad. Pon tu espíritu, tu cabeza, tu corazón en el acto de cocinar para tus seres queridos”. Y cierra con su frase de cabecera, con la que también concluye sus videos: “Siempre cocina con amor”.

Empanadas de Yuca
Ingredientes
- 2 libras de yuca congelada
- 1 libra de pavo molido JENNIE-O®
- 1/4 – 1/2 taza de maicena
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 4 cucharadas de sofrito
- 2 cucharadas de salsa de tomate
- 2 cucharaditas de ajo en polvo
- 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
- 1/4 cucharadita de comino en polvo
- 1 1/2 cucharaditas de orégano en polvo
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- Adobo al gusto (para la sal)
Elaboración paso a paso
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Hierve agua y luego agrega la yuca congelada junto con sal. Cocina hasta que esté tierna al pincharla con un tenedor, aproximadamente 30-40 minutos.

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Mientras la yuca hierve, prepara el relleno (picadillo). En una sartén a fuego medio, calienta el aceite y agrega el sofrito. Revuelve durante un minuto para potenciar los sabores y evitar que se queme.
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Agrega el pavo molido JENNIE-O® a la mezcla de sofrito y cocina a fuego medio-alto hasta que se dore.

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Una vez cocido el pavo, incorpora todas las especias junto con la salsa de tomate. Ajusta el adobo al gusto. Retira del fuego y deja enfriar.
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Cuando la yuca esté lista, escúrrela y deja que se enfríe antes de agregar la maicena para evitar grumos. Una vez fría, añade la maicena y amasa hasta obtener una masa uniforme.
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Forma bolas de masa del tamaño de una pelota de golf o un poco más grande.
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Usa papel encerado o de sándwich para aplanar la masa y espolvorea un poco de maicena para evitar que se pegue. Puedes usar un rodillo o una prensa para tortillas. Coloca una porción del relleno en el centro y sella los bordes presionando con un tenedor. Repite el proceso con el resto de la masa y el relleno.

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Precalienta el horno a 425°F (220°C). Coloca las empanadas en una bandeja para hornear y úntalas con aceite o rocíalas con spray de cocina.

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Hornea hasta que estén doradas y crujientes.
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Deja enfriar y disfruta. Saben deliciosas solas o con una salsa de mayoketchup o de ajo y cilantro.

Nota: Para garantizar óptima seguridad alimentaria, asegúrate de que el pavo molido magro JENNIE-O® utilizado en esta receta alcance una temperatura interna de 165°F (74°C) cuando esté completamente cocido. Recomendamos usar un termómetro de cocina para medir la temperatura con precisión.