10 trucos para corregir tus platillos si te pasaste de sal
Uno de los errores más comunes al cocinar es excederse con la sal, pero no te preocupes, no tienes que tirar tu platillo, aún puedes salvarlo
Uno de los errores más comunes cuando cocinamos es excedernos con la sal, pero no te preocupes, tenemos la solución para que no tengas que tirar tu platillo.
Cuando pruebas tu comida y está algo sosa, nada como añadir un poco de sal o sazonador de pollo, es una solución simple, pero no todos saben cómo resolver el exceso de sal, y cada platillo o ingrediente tiene su truco especial.
No todos los platos pueden arreglarse de la misma manera, así que te compartimos varios tips para tomar el que más se acomode a tu preparación.
Trucos para corregir tus platillos si te pasaste de sal
Truco 1: Enjuagar
Si tus ingredientes o platillo lo permiten, puedes enjuagarlo con agua fría. Esto puede funcionar con verduras, pasta o carne.
Truco 2: Agrega más líquido
Puede ser que te hayas pasado de sal con una sopa, salsa o alguna otra comida líquida, es obvio que en este caso no podemos enjuagar, pero podemos sacar unas cucharadas del líquido excesivamente salado y agregar más líquido para sustituir. Puede ser agua, leche, aceite de oliva, jugo, caldo, todo depende de lo que hayas preparado.
Truco 3: Endulza
Algunas preparaciones como vinagretas, aderezos y hasta salsas pueden arreglarse su agregas un poco de azúcar a la preparación, incluso puede ser algún otro endulzante como miel.
Truco 4: Añade almidón
Otro truco para salvar un guisado es añadir algo de almidón a la preparación, pueden ser unas rodajas de papas o algo de arroz. Puedes retirar de la olla cuando las papas estén traslucidas o puedes dejarlo ahí, puede que hasta mejore el guiso.
Truco 5: Un toque ácido
Si no puedes agregar algo dulce a tu preparación porque va en contra de lo que quieres lograr, puedes ayudarte de ingredientes ácidos como jugo cítrico, tomate o vinagre.
Truco 6: Aumenta el volumen
Otra solución es agregar más ingredientes a la receta para compensar el exceso de sal, agrega más carne o verduras, mantequilla, leche o crema, compensa con más cantidad de ingredientes para reducir la porción de sal.
Truco 7: Salva el arroz
Volviendo al tip de añadir ingredientes ácidos, un chorrito de jugo de limón puede salvar tu arroz salado, pues neutralizará la salinidad.
Truco 8: Hierbas
Además de los trucos anteriores, puedes agregar hierbas aromáticas para intentar neutralizar la salinidad extrema en tus preparaciones.
Truco 9: Salsas
Si crees que todo esto podría echar a perder tu creación, puedes optar por agregar una salsa, aderezo o vinagreta para intentar disfrazar el sabor salado.
Truco 10: Ingredientes absorbentes
También un pedazo de miga de pan, coliflor cocida o un poco de maicena diluida en agua ayudan a minimizar el exceso de sal.
Que no te pase de nuevo
Sazonar como un profesional podría parecer una tara sencilla, sin embargo, es más difícil de lo que parece y todos los que cocinamos en algún momento hemos pasado por esta molesta situación.
Aunque existen gustos para todo, lo mejor es no excedernos con la sal, ya que se aconseja que al día se consuma solo 2.4 gramos o 2400 miligramos de sal para evitar problemas de salud.
Te damos algunos trucos que te ayudarán a calcular mejor la sal en tus platillos:
Tip 1: Experimenta
No toda la sazón puede venir de la sal, puedes utilizar otros ingredientes como hierbas, salsa de soya, especias o vinagre para darle sabor a tus platillos y no excederte con la sal.
Tip 2: Pon límites
Aunque podría gustarte mucho la sal, recuerda que lo más saludable es hacer un equilibro y no sobre pasarte.
Tip 3: Elige un método
Cuando agregues la sal, pon tu mano unos 25 cm arriba de la comida. La sal se esparcirá uniformemente en tu plato.
Tip 4: Prueba
Cada vez que agregues un ingrediente o sal ve ajustando el nivel que necesitas, prueba lo que estás cocinando y añade o detente dependiendo del sabor.
Tip 5: Calor
Recuerda que, si vas a hervir algo, ya sea salsa, sopa o algún otro guisado, siempre tiene un sabor más fuerte después de que el líquido hierve, así que añade sal al inicio y cuando vayas a terminar para medir las cantidades.
Tip 6: Sal kosher
Gracias a su tamaño, la sal kosher es más fácil de controlar que la sal fina.