Pechugas de pollo a la plancha con setas salteadas
Disfruta de un plato completo, versátil y con bajo contenido graso
- 30 min
- 2 personas
- 260 Kcal
Añade unas gotas de limón a las pechugas antes de servir Crédito: Shutterstock
Prepara unas ricas pechugas de pollo a la plancha con setas salteadas y agrega esta receta a tu menú semanal, si te gusta la comida ligera, rápida y llena de sabor.
Sabemos que día a día se te acaban las ideas para cocinar, pero con esta receta vas a resolver los almuerzos y las cenas en pocos minutos. Aporta proteínas de alta calidad, bajo contenido graso y es muy versátil para acompañar con lo que más quieras. ¡Comencemos!

Receta de pechugas de pollo a la plancha con setas salteadas
- 30 min
-
2
personas
-
260
Kcal
Ingredientes
- 2 pechugas de pollo (aprox. 150 g cada una)
- 1 cda de aceite de oliva virgen extra
- 1/2 cdita de sal marina
- Pimienta negra recién molida al gusto
- 1/2 cdita de pimentón dulce ahumado
- 1/2 cdita de ajo en polvo
- Zumo de medio limón
Para las setas salteadas:
- 200 gr de setas frescas variadas (portobello, shiitake, champiñones blancos o enoki)
- 1 diente de ajo finamente picado
- 1 cdita de aceite de oliva virgen extra
- Unas hojas de perejil fresco picado
- Sal y pimienta al gusto
- Un chorrito de vino blanco seco (Opcional)
- 1 cdita de mantequilla (opcional, para darle un toque gourmet)
Elaboración paso a paso
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En un bol, mezcla el zumo de limón, ajo en polvo, sal, pimienta y pimentón. Unta bien las pechugas y deja reposar durante al menos 10 minutos para potenciar el sabor.
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Limpia las setas con un paño húmedo o un pincel de cocina. Córtalas en láminas si son grandes.
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En una sartén caliente con aceite de oliva, saltea el ajo hasta que esté dorado, añade las setas y cocina a fuego medio-alto durante 6-8 minutos. Añade sal, pimienta y el vino blanco si decides usarlo. Remueve hasta que las setas estén tiernas y ligeramente doradas. Finaliza con un toque de mantequilla y perejil fresco.
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Calienta una plancha o sartén antiadherente a fuego medio-alto. Cocina las pechugas durante 4-5 minutos por lado o hasta que estén bien doradas y cocidas por dentro.
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Emplata las pechugas y acompaña con las setas por encima o al lado. Puedes añadir unas gotas de jugo de limón y una ramita de perejil para decorar.
Consejos para esta receta
- Usa una mezcla de setas diferentes como portobello, shiitake y champiñones blancos para darle más profundidad de sabor y variedad de texturas al plato.
- Si quieres otra versión del plato, prepara estas setas salteadas con ajo y perejil.
- No laves las setas con agua, límpialas con un paño húmedo o un pincel para evitar que se empapen y queden blandas.
- Evita mover las pechugas mientras se cocinan para lograr un buen dorado y conservar sus jugos naturales.
- Agregar un poco de ralladura de limón a la marinada del pollo le da un aroma fresco sin añadir más acidez.
- Un toque de mostaza Dijon en la marinada realza el sabor sin quitar protagonismo al pollo ni a las setas.
- Si quieres un resultado más elegante, prueba sustituir la mantequilla por un chorrito de aceite de trufa o por ghee.
- Añade un puñado de espinacas baby al final del salteado de setas y suma nutrientes extras.
- Después de cocinar el pollo, tápalo durante tres minutos antes de servirlo para que los jugos se redistribuyan y quede más jugoso.
- Si tienes una sartén de hierro fundido, úsala para marcar mejor el pollo y obtener ese sabor típico de parrilla.
- Incorpora cebolla morada en julianas finas al salteado y aporta un dulzor natural que combina muy bien con las setas.
- Para los amantes del picante, añade ají seco o unas gotas de aceite de chile para un toque diferente.
- Ajusta la sal al final de la cocción, especialmente en las setas, ya que su sabor se intensifica a medida que se cocinan.
- Si tienes hierbas frescas como tomillo o romero, agrégalas durante el salteado para potenciar el aroma sin necesidad de más grasa.
Con qué acompañar estas pechugas de pollo a la plancha con setas salteadas
Si quieres una opción clásica, prepara un arroz integral o papas rústicas con romero.
Pero para variar los sabores, te sugiero este risotto de espinacas, puré de coliflor o una quinoa con espinacas y limón.
Finalmente, haz una ensalada fresca como esta ensalada de aguacate y quinoa.