Milanesa de pollo empanizada con salsa de vino blanco

Milanesa de pollo empanizada con salsa de vino blanco: una receta fácil, elegante y sabrosa para un almuerzo con mucho estilo

  • 55 min
  • 4 personas
  • Fácil
  • 420 Kcal
Milanesa de pollo empanizada con salsa de vino blanco

Milanesa de pollo empanizada con salsa de vino blanco par acompañar con vegetales salteados.  Crédito: Shutterstock

Disfruta de esta milanesa de pollo empanizada con salsa de vino blanco, una receta divina y reconfortante para un buen almuerzo. Todos los detalles sobre su preparación los tienes en Comedera.

Elevaremos la clásica milanesa empanizada con una salsa ligera y llena de sabor que, además de aportarle sazón, la convierte en una comida sofisticada. Con ingredientes básicos, tendrás un excelente plato en tu mesa.

Es una opción gastronómica práctica, accesible y buenísima para alegrar a cualquier paladar. Sin más, ¡Iniciamos!

Milanesa de pollo empanizada con salsa de vino blanco

Aún no hay valoraciones

Receta de milanesa de pollo empanizada con salsa de vino blanco

  • 55 min

  • 4
    personas
  • Fácil

  • 420
    Kcal
Haz en casa esta rica y especial milanesa de pollo empanizada con salsa de vino blanco, una receta llena de sabor.

Plato Pollo
Cocina Casera
Keyword receta facil
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 30 minutos
Refrigeración 15 minutos
Tiempo total 55 minutos
Raciones 4 personas
Calorías 420kcal
Autor Emilys Velásquez

Ingredientes

Para el empanizado

  • 4 filetes de pechuga de pollo
  • 1 taza de pan molido
  • ½ taza de harina de trigo
  • 2 huevos
  • 1 cdita de ajo en polvo
  • Sal al gusto
  • Pimienta al gusto
  • Aceite vegetal al gusto

Para la salsa

  • 1 cda de mantequilla
  • ¾ taza de vino blanco
  • 1 diente de ajo troceada
  • ½ cebolla blanca troceada
  • ¾ taza de caldo de pollo
  • 1 cdita de mostaza
  • Sal al gusto
  • Pimienta al gusto

Elaboración paso a paso

  • Aplana los filetes de pechuga y sazona con sal, pimienta y ajo en polvo por ambos lados.
  • Bate los huevos con una pizca de sal hasta que queden espumosos.
  • Esparce la harina de trigo y el pan molido por separado.
  • Pasa las pechugas por la harina de trigo, luego por huevo y por último por pan rallado.
  • Una vez empanizadas, guarda en la nevera y refrigera por 15 minutos.
  • Calienta una sartén y derrite la mantequilla. Sofríe la cebolla y los dientes de ajo por un par de minutos.
  • Vierte el vino blanco, un poco de sal, pimienta y mezcla. Cocina hasta que el alcohol evapore un poco.
  • Incorpora el caldo de pollo y la mostaza. Mezcla y cocina hasta que la salsa espese un poco.
  • Cuando tenga textura, apaga y reserva.
  • Calienta otra sartén con aceite vegetal y cuando esté caliente, fríe las milanesas de pollo hasta que queden doradas y crujientes.
  • Coloca las milanesas de pollo en papel absorbente para retirar el exceso de aceite.
  • Sirve las milanesas de pollo y báñalas con un poco de la salsa de vino blanco.

Tips para hacer esta milanesa de pollo empanizada con salsa de vino blanco

  • Para hacer las milanesas, te recomiendo aplanarlas para que se cocinen de manera uniforme.
  • Sazona la harina de trigo, los huevos y el pan molido con sal y pimienta para mantener el sabor en cada capa del empanizado.
  • Refrigerar las milanesas antes de freírlas ayuda a que el empanizado quede más firme y no se desprenda al cocinarlas.
  • Para un toque más crujiente, puedes usar panko u hojuelas de maíz troceadas en lugar del pan molido tradicional.
  • También puedes cocinarlas al horno o en freidora de aire si prefieres evitar frituras.
  • Si deseas una salsa más cremosa, agrégale nata o crema de leche: ambas aportan sabor y textura.

Guarniciones para disfrutar esta comida

Este delicioso plato combina con muchas guarniciones. Entre mis sugerencias: unas papas al horno con finas hierbas, deliciosas y aromáticas; un risotto de champiñones, bien cremoso; o una opción más fresca como la ensalada de palmitos con aguacate.

Otras recetas con salsa de vino blanco

El vino blanco aporta un toque sutil y elegante a muchas recetas, y puedes combinarlo con la proteína que prefieras. Prueba este cabracho en salsa de vino blanco, ideal para resaltar el sabor del pescado. También te recomiendo el lomo de cerdo braseado con salsa de vino blanco y ajo, perfecto para una cena especial. Y si te gustan los sabores marinos, estos calamares al vino blanco son espectaculares: el vino realza su jugosidad y les da un toque sofisticado.

Contenido Patrocinado
Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *