Croquetas de queso azul: aperitivo fácil y rápido
Es una opción deliciosa, dorada y crujiente para compartir con tus seres queridos o como parte de cualquier comida de tu menú semanal
- 37 min
- 2 personas
- Fácil
- 100 Kcal
Para un toque dulce, agrega unos hilos de miel sobre las croquetas antes de servir Crédito: Shutterstock
Sorprende con estas croquetas de queso azul, una versión intensa y al mismo tiempo elegante, ideal para servir en reuniones familiares o con amigos. También puedes prepararlo para un desayuno o una cena rápida.
Esta receta está elaborada a partir de una base de bechamel suave enriquecida con queso azul fundido, un ingrediente que aporta intensidad y profundidad de sabor. Su textura es crujiente en el exterior y cremosa en el interior. Sigue el paso a paso y ¡comencemos!

Disfruta de unas crujientes y cremosas croquetas de queso azul
- 37 min
-
2
personas
- Fácil
-
100
Kcal
Ingredientes
- 40 gr de mantequilla
- 40 gr de harina de trigo
- 400 ml de leche entera
- 90 gr de queso azul de buena calidad (gorgonzola, roquefort o danés)
- 20 gr de queso crema o mascarpone
- 1 cdita de cebolla morada muy picada
- 1 pizca de nuez moscada
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Sal fina (muy poca, el queso ya aporta salinidad)
Para el empanizado y freír:
- 1 huevo grande
- Pan rallado fino
- Pan rallado grueso o panko (opcional, para doble rebozado)
- Aceite vegetal neutro (girasol o maíz)
Elaboración paso a paso
-
En una cacerola pequeña, derrite la mantequilla a fuego medio-bajo.
-
Agrega la cebolla picada y sofríe suavemente durante 1 minuto, sin dorar.
-
Incorpora la harina y cocina durante 2 minutos, removiendo constantemente, hasta formar un roux homogéneo.
-
Añade la leche caliente poco a poco, sin dejar de remover, hasta obtener una bechamel espesa y sin grumos.
-
Cocina la mezcla durante 5 a 7 minutos a fuego bajo, removiendo, hasta que se despegue ligeramente del fondo.
-
Agrega el queso azul desmenuzado y el queso crema. Mezcla hasta que se integren por completo.
-
Sazona con pimienta y nuez moscada. Ajusta la sal solo si es necesario.
-
Vierte la masa en una fuente, cubre con film en contacto y deja enfriar por completo en refrigeración durante al menos 3 horas.
-
Una vez fría, forma croquetas pequeñas con las manos ligeramente enharinadas.
-
Pasa cada croqueta por huevo batido y luego por pan rallado. Para un acabado extra crujiente, repite el proceso.
-
Fríe en abundante aceite caliente (170–175 °C) durante 2 a 3 minutos, hasta que estén doradas.
-
Retira y escurre sobre papel absorbente. Sirve inmediatamente.
Consejos para estas croquetas de queso azul
- Usa un queso azul de calidad media-alta para evitar sabores amargos.
- No excedas la cantidad de queso azul; el equilibrio es clave.
- La leche debe estar caliente para evitar grumos en la bechamel.
- Cocina bien la harina para que no tenga sabor crudo.
- La masa debe quedar espesa; si está muy blanda, no mantendrá la forma.
- Enfriar bien la masa es fundamental para formar las croquetas.
- El doble empanizado evita que se abran al freír.
- Fríe pocas croquetas a la vez para no bajar la temperatura del aceite.
- No pinches las croquetas al freírlas; se saldrá el relleno.
- Si quieres un toque distinto, añade un poco de pera rallada muy fina a la masa.
- También puedes aromatizar con un toque mínimo de tomillo o romero seco.
Preguntas frecuentes
¿Qué queso azul es mejor para hacer croquetas?
El gorgonzola dulce y el roquefort son ideales porque funden bien y aportan sabor sin resultar excesivamente fuertes.
¿Se pueden hacer croquetas de queso azul al horno?
Sí, aunque el resultado será menos cremoso. Se recomienda pincelarlas con aceite y hornearlas a 200 °C durante 12–15 minutos.
¿Puedo congelar las croquetas de queso azul?
Sí. Lo ideal es congelarlas ya empanizadas y crudas. Se fríen directamente desde congeladas, sin descongelar.
¿Por qué se me abren las croquetas al freírlas?
Suele ocurrir por masa demasiado blanda, aceite poco caliente o empanizado insuficiente.
¿Qué acompañamientos van bien con las croquetas de queso azul?
Ensaladas de hojas verdes verdes, peras caramelizadas, uvas frescas, mermelada de higos o miel suave.