El pavo para esta receta debe estar fresco, suave y limpio por dentro. Condimenta con sal y pimienta al gusto muy bien.
Con una jeringa, inyecta al pavo con coñac, sobre todo en los muslos y las pechugas.
Baña al pavo con aceite de oliva hasta que quede bien untado.
Precalienta el horno a 180° C.
Pela la cebolla y corta en cuadritos. Haz lo propio con el pimiento.
Calienta una sartén con aceite de oliva, sofríe la cebolla y los dientes de ajo por 2 minutos. Añade el pimiento, y saltea por 3 minutos más.
Incorpora las manzanas cortadas en cubos, los arándanos y las uvas pasas. Condimenta con sal, pimienta y las hierbas provenzales. Mezcla y cocina por unos 4 minutos.
Apaga el fuego e incorpora el pan molido y las nueces. Mezcla hasta que todo se integre.
Rellena el pavo con esta mezcla y coloca en una bandeja engrasada.
Vierte el vino blanco con unas ramitas de romero.
Hornea a 160° C por aproximadamente 2 horas o un poco más. El pavo debe quedar tierno y muy suave.
Una vez listo, lo sirves para que tus comensales tomen sus porciones favoritas.