Para tu preparación el pavo debe estar fresco y descongelado. Una vez listo, con la ayuda de una inyectadora esterilizada, inyéctale el coñac al pavo estratégicamente, céntrate en las zonas donde hay más carne, como la pechuga.
En un bol pequeño, vierte el aceite de oliva, la sal, la pimienta, la paprika y las hierbas provenzales. Mezcla hasta que se forme una pasta.
Unta al pavo con esta pasta por toda la superficie y por dentro. Reserva.
Precalienta el horno a 180° C.
Corta la cebolla en cuadritos y filetea los dientes de ajo. Derrite la mantequilla y sofríe ambos hasta que queden dorados.
Añade en un bol el pan molido, las uvas pasas rubias y negras, las almendras fileteadas y el sofrito de ajo con cebolla.
Retira las semillas de la manzana y corta en cubos. Incorpora al bol y sazona con sal y pimienta al gusto. Mezcla todo muy bien.
Rellena el pavo hasta que bien compacto por dentro.
Vierte el vino blanco en una bandeja y coloca el pavo en el centro. Cubre con papel aluminio y hornea por aproximadamente 2 horas y media.
Cuando falten 20 minutos, retira el papel aluminio con cuidado para que el pavo dore y se rostice un poco.
Una vez listo, deja reposar y estará listo para disfrutar.