Filetea la pechuga, procurando que quede tipo mariposa.
Sazona con sal y pimienta al gusto por ambas partes. Reserva en la nevera.
Pela y corta la cebolla en finos cubos. Trocea los dientes de ajo, y filetea los champiñones.
Corta el tocino en cuadritos.
Calienta una sartén y añade el tocino picado, saltea por unos 4 minutos hasta que vaya soltando la grasa.
Añade los dientes de ajo y la cebolla, mezcla y saltea por unos 2 minutos más.
Sazona con las hierbas provenzales, sal y pimienta. Mezcla.
Vierte el vino blanco y cocina hasta que el alcohol evapore.
Agrega los champiñones y saltea por unos 4 minutos. Incorpora, de a poco, el pan molido, mezcla y cocina hasta que integre muy bien. Apaga y reserva.
Precalienta el horno a 180° C.
Rellena muy bien el pavo con la mezcla que hicimos de champiñones, enrolla muy bien y sujeta con hilo pabilo para que se hornee sin problemas.
Coloca el pavo en una bandeja engrasada, vierte un poco de vino blanco y pincela con mantequilla.
Hornea por unos 40 minutos a a 180° C o hasta que el pavo quede bien jugoso, suave y doradito.
Una vez listo, retira del horno, deja reposar y corta en porciones.
Disfruta con tus guarniciones favoritas.