Precalienta el horno a 180°C. Limpia y seca el pavo, y sazónalo generosamente con sal y pimienta, tanto por fuera como por dentro. Frota la piel con mantequilla para que quede dorada y crujiente.
En una sartén grande, dora la panceta o tocino a fuego medio hasta que esté crujiente. Agrega la cebolla y el ajo, y sofríe hasta que estén dorados. Añade los champiñones y cocina hasta que el agua se haya evaporado y estén tiernos. Incorpora el foie gras, dejando que se derrita ligeramente.
Agrega el pan rallado, el tomillo, el perejil y las nueces o castañas, si estás usando. Mezcla bien e incorpora el vino blanco y la crema para batir. Cocina a fuego bajo hasta que el líquido se haya absorbido y el relleno tenga una textura uniforme. Ajusta de sal y pimienta.
Rellena el pavo con la mezcla de champiñones y foie gras, y asegúralo con hilo de cocina para que no se salga el relleno. Coloca el pavo en una bandeja para hornear y cubre con papel aluminio. Cocina en el horno durante aproximadamente 3 horas, o hasta que la temperatura interna alcance 74°C en la parte más gruesa del muslo.
Una vez que el pavo esté listo, recupera los jugos de cocción y colócalos en una cacerola. Añade el vino blanco y el caldo de ave, y cocina a fuego medio hasta reducir. En otra sartén, derrite la mantequilla y añade la harina, mezclando hasta formar un roux. Vierte el líquido reducido sobre el roux y remueve hasta que espese. Ajusta de sal y pimienta.
Retira el pavo del horno, deja reposar por unos minutos y corta en rebanadas. Sirve acompañado de la salsa y, si deseas, decora con hierbas frescas.