Precalienta el horno a 180º C.
Toma las pechugas y condimenta con la sal, pimienta, el orégano y el ajo en polvo.
Luego, corta la cebolla y filetea los dientes de ajo. Reserva.
En un bol mediano, vierte en un bol la salsa de soya y el aceite de oliva. Mezcla muy bien hasta integrar.
Coloca en una bandeja engrasada las pechugas condimentadas, vierte la mezcla de aceite y salsa de soya. Por último, esparce los dientes de ajo y la cebolla fileteada.
Hornea las pechugas por aproximadamente 40 minutos o hasta que estén cocidas y doraditas.
Mientras se hornea, vamos con la salsa de arándanos.
Calienta una cazuela mediana, vierte el vino tinto, los arándanos, el azúcar y la salsa de soya. Cocina a fuego lento por 12 minutos sin dejar de mover hasta que se forme la salsa.
Cuando, tenga textura, apagas y reserva.
Saca tus pechugas del horno, corta en tiras y baña con la salsa de arándanos.
Disfruta con tus guarniciones favoritas.