Retira la piel de la salchicha italiana y desmenúzala en trozos medianos.
En una sartén grande, calienta una cucharada de aceite de oliva y añade la salchicha desmenuzada. Cocina a fuego medio hasta que esté dorada y crujiente. Retira la salchicha de la sartén y resérvala en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
En la misma sartén, agrega otra cucharada de aceite de oliva y saltea la cebolla, el ajo, el apio, la zanahoria y los champiñones a fuego medio. Cocina hasta que las verduras estén suaves y ligeramente doradas, aproximadamente 10 minutos.
Agrega el pan en cubos, el perejil, el romero y el tomillo a la sartén con las verduras. Revuelve bien para que se impregnen los sabores.
Vierte el caldo de pollo y el vino blanco en la mezcla, removiendo suavemente hasta que el pan absorba el líquido. Añade la salchicha dorada nuevamente a la sartén y sazona con sal y pimienta al gusto. Si deseas un sabor más intenso, incorpora el queso parmesano rallado.
Puedes utilizar esta mezcla como relleno para el pavo o bien, hornearla aparte en una bandeja de horno a 180 °C durante 20-25 minutos hasta que el pan esté crujiente en la superficie.