Lava las espinacas y trocéalas con un cuchillo de plástico o con las manos para que no se oxiden.
Calienta una sartén con con un chorrito de aceite de oliva.
Sofríe la cebolla junto al puerro por un par de minutos.
Incorpora las espinacas y saltea por un minuto más. Apaga, escurre el exceso de agua y pasa a un bol.
Agrega al bol el queso feta desmenuzado, la ricota, los 2 huevos, el eneldo, la nuez moscada, sal y pimienta al gusto. Mezcla todo muy bien.
Precalienta el horno a 180 ℃.
Engrasa un molde rectangular.
Apila 5 láminas de la masa de filo, pincelando cada una con mantequilla derretida antes de añadir la siguiente.
Agrega el relleno y distribuye muy bien.
Coloca las 5 láminas de filo también pinceladas con la mantequilla derretida.
Dobla los bordes hacia adentro y presiónalos para que compacte.
Hornea por 35 40 minutos o hasta que la superficie esté dorada y crujiente.
Una vez lista, retira del horno y deja reposar.
Cuando esté a temperatura ambiente, corta en porciones y estará listo para disfrutar.